La película es una divertida y emocionante historia de atracadores y policías. Muy recomendable para pasar un buen rato de calidad.
No todos los biopics son iguales. El oficio de James Mangold es sobresaliente y consigue no sólo acertar con Joaquin Phoenix y Reese Witherspoon sino pasar un poco por encima de lo anecdótico.
Spielberg ha conseguido llegar a la corrección política sin descuidar la necesaria incorrección formal.
Muy recomendable para quitarse algunas telarañas del cine demasiado correcto del que sólo nos damos cuenta que vemos cuando paladeamos películas como ésta.
Una pena de película para aquellos que esperábamos una fábula por la libertad, que por cierto, podría aplicarse en nuestro país.
El afán globalizador de Babel, lejos de ser un punto fuerte, termina por lastrar al conjunto de un relato, por momentos, desmadejado.
Cruel y bastante cruda. Tras hora y media de metraje, cuando llegas al final respiras, acompañado por un sentimiento de dolor, culpabilidad y deseo de que aquello que has visto en pantalla quede ahí y no vuelva a ocurrir.
La película desde luego no pasará a la historia, puesto que de principio a fin es lo más absurdo, rallante y zafio que uno puede esperar, pero en fin, son 90 min. entretenidos, que, a priori, se olvidan como se visionan. Consumo rápido y poco más.
Aún asi, siempre se puede decir aquello de ""me gustó más el libro"" ¿verdad? Ale, ahora todos a comprar ""Cándida, memorias de una asistenta: Cuando Dios aprieta, ahoga pero bien"".
La verdadera gozada de la película reside en disfrutar del estilazo de Tykwer tras la cámara. Esos primerísimos planos, esa soberbia recreación de la época, esas imágenes que casi hasta “huelen”...