Película irreverente y mala que a mi parecer roza e incluso cruza la línea del porno, de humor muy fácil e absurdo, no cumple con las expectativas para nada
Muchos escribimos comentarios sobre películas españolas desde la resignación de que nuestro cine raya la mediocridad en la mayoría de sus obras. No hay que olvidar que de vez en cuando sale un producto más que correcto, pero éste no es el caso.
Revolutionary road trata básicamente de un matrimonio con hijos y su vida en el típico pueblecito americano de los años cincuenta. Aparentemente, y sólo leyendo la sinopsis, es una más, un dramón absurdo. Afortunadamente no lo es.
John Patrick Shanley nos trae, con Doubt, la adaptación de su obra teatral más conocida y premiada. Infravalorada por muchos, esta cinta se yergue como una de las más destacables del cine americano del pasado año 2008.
La factoría Disney, desde que se alió con Pixar, ha ganado en muchos aspectos, pero sobre todo en uno: sus películas son mucho más adultas y transpiran más cine que nunca. Ésta, por supuesto, no es una excepción.
Martin Scorsese fija su mirada en Celina Murga, directora argentina, que filma con una exquisita factura técnica una película de niños solos en un parque de atracciones llamado country
Sus únicas armas son la belleza extrema de las tomas aéreas del afamado fotógrafo Yann Arthus-Bertrand, y una voz en off que no descansa.
Para este niño vivir en familia es más dulce que el chocolate
Luz, cámara y nueces.
Una película que no es horrible ni maravillosa, que cumple con la saga, sin ir mucho más allá.
Más allá de la notable interpretación de Viggo Mortensen, el descenso moral de John dispara algunos problemas.
Absoluta pobreza argumental y mediocridad fílmica, que avanza a puro efectismo y sin un mínimo de cerebro.
Una Zellweger que ya parece cansarse de contar siempre la misma historia.
Te ríes, no te tratan como a un descerebrado y es española, ¿puede ser más rentable para el verano que nos espera?
Un planteo bastante bobo, que en realidad termina celebrando lo que parecería que pretende criticar
Indisciplina total se toma la pantalla con este cuarteto mítico que va a Las Vegas a una despedida de soltero de uno de los suyos. El film es una verdadera montaña rusa de emociones con mucha dinámica y gran diversión que nunca decae.
Smith, Rogen y Banks hacen Historia, funcionan a la perfección, y hacen estallar la pantalla a cada momento, con humor, y sobre todo, puro encanto cinematográfico.
Notorious termina resultando una película biográfica correcta, pero que fracasa por su excesiva timidez, termina cayendo en su propia trampa, no logra escapar al enigma más grande que sacude la película, y la propia vida de Biggie.
Un ejercicio sobre la madurez en el amor poco madurado.
Viaje desconcertante (y entretenido) por el mundo de las parejas a modo de cajas chinas.