Una película esencialmente luminosa, tan luminosa como adulta, un cuento mágico que abunda en particulares ideas visuales, tantas que sería difícil enumerarlas, y con una precisa construcción del universo que rodea a Coraline.
Thriller forzado al máximo, carente de todo sustento, con dos personajes “maquetas” (el de Idris Elba y el de Beyoncé), y una contrafigura construida de manera sumamente gratuita, tan gratuita como buena parte de las situaciones que se suceden.
Ante ustedes, el espectaculo ( y que muera la trama inteligente).
Un despropósito de viaje al terror
Cine de consumo rápido bien hecho
Para disfrutar y compartir.
Más de lo mismo, con el mismo tono grave que la anterior, pero mucha más tendencia a la aventura.
Ceylan demuestra un notable talento para exponer la sordidez sin más estridencias que las que afloran en la trama, con un ascetismo apabullante y un mutismo que congenia con el de los personajes.
Una definitiva, exacerbada y completamente gratuita apología de la violencia.
Sueños de juventud es una compleja reflexión sobre la búsqueda de vitalidad durante la vejez, una reflexión que se cuela claramente en esta comedia fresca y muy cálida, que hace de lo cotidiano algo por demás especial.
Un producto claramente para adolescentes, mediocre e imbécil, que en ningún momento consigue despertar una sonrisa, que apuesta a lo pegadizo, pero no logra salir de su insoportable levedad.
Con este precioso film, Schrader demuestra ser uno de los cineastas occidentales que mejor han sabido exponer los códigos de vida de la cultura oriental, regida por el honor y la disciplina.
La película podría haber sumado muchos puntos y resultar un thriller algo relevante, si tanto disfrute alrededor de la primera mitad de la película, no hubiese desembocado en un desbarranque total de la trama, con una resolución penosa e innecesaria.
Un producto de entretenimiento al servicio de Dwayne Johnson, que podría seguir funcionando sin su presencia.
Una película que, constantemente, parece aspirar a más sin dejar de ser atrapante y en muchos momentos lo logra, dejándonos, al final, con la inmediata y única sensación de querer volcarnos a ver la serie original.
Cargada de gore brutal, suspense y acción, una correctísima secuela, con un nivel muy superior al que este tipo de trabajos representan, con un final abierto y poco alentador, pero que no llega a estar por encima de su genial primera parte.
Un producto terrorífico a la española que, a pesar de algún que otro defecto propio de su lugar de fabricación, no tiene nada que envidiar a otros tantos títulos similares. El survival en estado puro.
“”Gran Torino”” es un film con clase, no sólo porque tiene lo que conocemos como clase, sino porque es clásico: el tipo de película que ya no se hace más, en la que de algo ordinario terminamos encontrando cosas extraordinarias
Un buen documental sobre la manera de trabajar del pintor Antonio López, logrando hipnotizar en los momentos en que el artista se encuentra solo en su tarea de representar un membrillero pero alargándose demasiado hacia el final
Un drama más sencillo y directo, sin llegar al nivel de Un cuento de Navidad, posee méritos propios y destaca por su enorme humanidad, y el estupendo aporte al drama de todo su elenco.