Western característico de los años cincuenta donde el combate interior es más importante que la lucha explícita, y da razón a ésta en beneficio del propio género.
Una película pequeña sobre una idea tan enorme e inabarcable como es el espíritu humano, con sus vilezas y sus heroicidades, sus estupideces y los pequeños gestos capaces de mover montañas.
Frívola en ocasiones y realmente simpática a veces Mambo italiano esta Jaula de Grillos a la canadiense plagada de personajes pintorescos, situaciones inverosímiles y guión tan descabellado que consigue el principal objetivo: hacer pasar un buen rato
Una película exquisitamente realizada, que tiene como mejor logro el no ser larga, y por ello estar todo lo bueno concentrado, lo que hace que el sabor de boca sea mejor y se tenga la impresión al salir del cine de que ha sido un trabajo estimable.
El resultado es un par de risas moderadas, pero, sobretodo unas ganas locas de comer una gran tableta de chocolate al gusto.
Fantástico el planteamiento de la primera y prometedora cinta de este director que realizó los mejores retratos de la vida actual en Italia empezando por Turquía, país del que es originario.
Con pulso sobrio dibuja sus personajes adultos y las inquietudes que les invaden con tal dulzura que al llegar al final del metraje planta en el espectador la semilla de la esperanza.
La película es una de esas rarezas que destila sensibilidad y maestría
Es un pedacito de historia entretenido y desde luego muy aconsejable.
Una gran película pero sobretodo un autentico canto a la vida.
Lo único que se echa en falta un poco más de arrojo y compromiso que llega a modo de sorpresa con un final que remonta cualquier duda que se haya tenido durante el resto de la proyección.
Muchas de sus imágenes subliman el sentido estético, convocan el poder de fascinación visual. Una opción contemplativa pero con “”contenido””, abierto a numerosas sugerencias o interpretaciones.
La Ventana de Enfrente es un ejercicio interesante sobre las miserias humanas y sobretodo de sueños y amores imposibles, por eso conserva una magia que la hace simplemente tan comestible como las tartas del maestro pastelero.
Al final su receta se queda corta de sal y le sobra una tonelada de azúcar.
Eden Lake (que puede incluirse en una nueva ola de terror realista y sucio), es, a mi juicio, una de las mejores películas que ha dado el género en los últimos tiempos.””
Dos hermanos con serios problemas económicos deciden organizar el robo de la joyería de sus padres con fatales consecuencias. El octogenario Sidney Lumet (Sérpico- Tarde de Perros) esta tras las cámaras para llevar adelante esta película con grados d
La acción es pésima, los hechos se suceden sin ton ni son, las muertes a tiros suenan a chiste, con esas caídas absurdas de los muertos totalmente inverosímiles…
Una cinta entretenida y muy interesante, que tiene la acción que debe tener, ni más ni menos y que posee un irregular ritmo, con momentos intensos, de mucha acción, exquisitamente filmada, y otros más bien contemplativos, intimistas.
“Gomorra” es una película aburrida que no engancha al espectador y que es por el momento la segunda película en la que más gente he visto irse de la sala.
Está bien lejos de lo conseguido con su primera parte, es una historia mucho menos madura y es confusa en su intencionalidad. La temática no logra conquistar con contundencia de manera tal que se clave en la memoria de los espectadores.