En líneas generales invita a la sonrisa gracias sobre todo a un largo elenco interpretativo, con actores y actrices vascos de contrastado nivel, tanto en cine como en la televisión vasca.
Helena Bonham Carter y Aaron Eckhart protagonizan estupendamente una bonita película post-banquete nupcial con pre(sumible)-infidelidad.
Corredor de fondo es una agradable película que apenas dura hora y media, pero que puede motivar a los que andamos sobrados de intenciones y de algunos kilos.
Con, al menos eso parece, más bien pocos medios, supongo que por ser al fin y al cabo un film intimista, la película acaba gustando, pero dejando a la vez un regusto un tanto amargo a clara oportunidad perdida.
Otro producto marca Sexo en Nueva York que funciona bien.
La película es básicamente una persecución de 97 minutos de duración que no nos deja ni un segundo de respiro, haciendo gala de un vigor narrativo que ya quisieran para sí actuales superproducciones como Wanted.
Pese a la falta completa de originalidad y la absurdez de perpetrar una maniobra semejante, Quarantine es un competente film en cuanto a dirección y realización y otros aspectos técnicos, y aún así es totalmente innecesario, bobo e intrascendente.
Una trama de lo más sencilla pero lo suficientemente enrevesada y bien tratada como para convertirla en una película divertidísima de enredo en esencia y espionaje en apariencia.
Bastante modesto western, me imagino que de los primeros de Charles Vidor, que aquí cimentaría su buena fama posterior de excelente artesano.
Es entretenida pero tremendamente irregular, con un inicio bueno, la “”caza”” de Smoky, y unos buenos minutos siguientes donde el tedio se apodera de la historia, “”amenizada”” por la bellísma voz de Burl Ives.
Cine como conmoción: el desquiciamiento de un pueblo y la visión cándida de unos niños… Poesía en estos tiempos de hamburguesas de carne de idiota.
Raúl Peralta es el hijo de un periodo oscuro de Chile donde la represión, la inseguridad y la moral de la mayoría estaba por el suelo.
“Promesas del este” es en definitiva un oscuro relato sobre la miseria humana en su máxima expresión. Un drama de impecable calidad tanto narrativa como técnica, como sólo el maestro Cronenberg nos puede brindar.
James Ivory no intenta disimular el origen literario de la película, más bien todo lo contrario: los diálogos y la ambientación estudiada al detalle hacen que la película sea muy atractiva.
De la denuncia al thriller, de ahí al drama, pasando por la fábula realista y acabando, como decíamos, con un deje de esperanza…
Los Años Desnudos. Clasificada S es una película que funciona mientras se mueve en el terreno de la comedia ligera y cuyo principal atractivo reside en esa fuerza de la naturaleza llamada Candela Peña.
Aprobado justito para una película que disponía de todos los mimbres para ser mucho más, a pesar de que mejora a medida que avanza la trama.
Nerds, punks, chicas guapas, niños feos, profesores psicópatas, smokings, vestidos de princesa, acción, aventuras, romance, humor y mogollón de zombis.
Como western, anodino y como comedia, sin puñetera gracia.
Película tierna y dura a la vez, deja una honda huella al final de su visión, gracias a la delicadeza de su exposición, a la maestría de la realización y a aspectos como las excelentes composiciones de todos los intérpretes o la preciosa música.