Un excelente western, una visión de la historia del viejo Oeste de Sergio Leone, una película imprescindible para cualquier buen cinéfilo.
Queda demostrado con esta película, que el señor Russell Crowe se defiende de maravilla en los duelos interpretativos.
Un retrato no del todo imparcial y algo más respetuoso de lo que debería ser, pero que trata de arrojar luz sobre la vida de un hombre que, sin quererlo, se ha convertido en un icono pop al servicio del capitalismo.
La cinta es un ejemplo del paradigma de guión clásico; repleto de calidad gracias a la muy bien insertada historia de amor que subyace en la trama, y al marco que rodea a toda la cinta: prácticamente un documental sobre la vida de los Amish
Wolf Creek no muestra nada que no hayamos visto ya cientos de veces así que si por alguna razón no la ves tampoco te perderás demasiado. Pasable sin más.
Thriller barato y poco arriesgado que cae en todos y cada uno de los lugares comunes de este tipo de cine. El título español, Engaño, le va que ni pintado al estado de ánimo del pobre e incauto espectador que abonó su entrada.
Walden Media, adalid del cine familiar, nos trae una pelicula de estas dimensiones, una película que empieza de manera sensacional, pero que poco a poco se va diluyendo hasta resultar un absoluto bluff en toda regla.
Pedante spaguetti western, que parece al comienzo que será muy estimable y al final decepciona completamente. Y esto sucede pues Canevari se empeña una y otra vez en mover la cámara a lo tonto, pretendiendo ser como el inolvidable Sergio Leone.
Es una película circular que responde a la pregunta que el director formula al espectador: ¿el azar es la principal ley del Universo?
La historia del protagonista abandonado por su madre al nacer y elegido para salvar el honor judío después de la matanza de las olimpiadas, es una clara metáfora de la tradición bíblica; su conclusión es igual de clara: la violencia no es la solución
Para ser peor tenían que haber metido un par de escenas con Jar Jar Binks y una cena con los Ewocks. Entonces sería infernal.
Humor, acción, gore, colmillos y grandes tetas, son las bases que constituyen un filme que apuesta siempre por la diversión.
Un gran film que se desmarca del género, y que ofrece una colosal interpretación de Heath Ledger.
Esta continuación no disfruta del factor sorpresa de la primera entrega , pero sí de la galantería y el buen hacer de Ridley Scott que deja su sello en cada plano creando una atmosfera distinguida y selecta además de una historia bien contada pero me
La virtud de la cinta, es que no se toma en serio a sí misma, y dentro del género, en alza, como son las adaptaciones de cómics y supehéroes, cumple medianamente a la altura de “joyas” como Daredevil o El Increíble Hulk.
¿A quién le importa?
Con una puesta en escena basada en largos planos, Antonioni retrata a unas mujeres que hoy nos parecen más reales; que resultan ser mucho más fuertes que sus parejas.
Los Hermanos Pang no logran entretenernos con su remake.
El resultado produce la ilusión del niño que encuentra un diamante. Eso sí, seguramente la Imagen solo es excepcional en la gran pantalla.
Ameno western, que se degusta sin ninguna dificultad, pero que está bastante por debajo de su predecesora (y es que los clásicos por algo lo son).