El largometraje es muy actual. Las escenas donde los supervivientes de los atentados terroristas vagan desorientados, o el silencio que reina después del ruido de las bombas es, por desgracia, muy familiar hoy en día.
Iquino consigue, al menos, que no aburra, aunque la peli no sea nada buena y según pasen los minutos el argumento desemboque en la pura inanidad, viéndose todo con incredulidad.
Segunda parte del bicho rojo que se afeita con una radial. El concepto general de la película no está mal, pero cuando entramos en materia hace aguas por todos los lados, mientras trata de achicar con unos increibles efectos especiales. Decepción.
Orgia post-matrix.
Un largometraje imprescindible en la filmografía de Becker y uno de los destacables del cine galo de todos los tiempos.
Amena cinta de corte antropológico, que fue una de las que cimentó en el cine el mito del buen salvaje. Buena interpretación del dúo protagonista y un final inolvidable, de gran carga poética y romántica.
No es una gran película, pues es cine netamente comercial, pero está bien hecha y medianamente bien narrada, aunque pierda el rumbo a mitad de metraje. Cine de consumo para todos, que se queda a años luz de lo que inicialmente debería haber sido.
No alcanza el lirismo ni la fuerza psicológica de aquélla, siendo mucho más física y violenta, al estilo del cine que se hace hoy en día, con más impacto visual y menos intento de forzar la mente del espectador, que suele estar para otras cosas.
Dignísimo estreno de baja categoría.
Toda ella hecha por el manual, tanto en guión como en dirección. Nada se sale de madre, nada sobresaliente, todo previsible y dentro de los cánones.
Una historia improbable con personajes muy reales y cercanos hacen de esta película un producto entretenido.
“La buena vida” de Andrés Wood que anteriormente dirigió “”Machuca”” cuenta pequeñas historias de personas que viven en las grandes urbes y a las cuales es casi imposible no sentirles empatía.
Wanted (Se Busca) es un espectáculo visual de noventa minutos de duración cargante y soporífero, en el que no se atisba ni la más mínima pizca de arte cinematográfico.
Siento destripárosla esta vez, pero la silenciosa y casi anónima muerte de Ratso es una de las escenas más conmovedoras que el cine nos ha ofrecido jamás.
Terry George denuncia la pasividad de los gobiernos occidentales ante situaciones tan dramáticas como la sufrida en Ruanda. Sólo cuando los intereses comerciales son puestos en juego parece que los dirigentes toman partido; el partido de su dinero.
Aunque el argumento está francamente bien, sin ser original, la realización, plana y convencional, hace que la cinta se vea sin problema alguno, pero no deje ningún poso en la memoria.
Tiene elementos que la hacen verdaderamente curiosa y hasta fascinante en algunos momentos, pero un ritmo lento y una tardanza en entrar en materia, hacen que no se llegue a disfrutar como se debería.
Como remake de la serie no está nada mal, pero no sé yo si esto aguantaría una secuela (o trilogía), permitidme que lo dude.
Como película de vampiros es bastante del montón, aunque salvable,pero mucho me temo que no era la intención de su director que, supongo, pretendía hacer algo mucho más novedoso e interesante.
“El atardecer” es una historia muy humana y llena de amor que narra la vida de mujeres que vivieron sus dispares vidas con mucha rectitud y entrega a pesar de sus sueños incumplidos.””