si la saga de Narnia tira por estos derroteros, tendremos, como ya pasa con Harry Potter, una nueva (y buena) película cada par de años.
Una alucinante experiencia visual que resulta muy pero que muy interesante.
La película de Martel desborda misterio. Detrás de la apariencia, lo imprevisible ocupa un lugar central. Es el tipo de cine que permite despertar en el espectador un sexto sentido. El mismo que nos sumerge en el camino de la exploración.
Una película de lo más convencional, sin nada que destaque realmente sobre otros films de este género. Demasiado previsible, apenas hay sorpresa alguna y no emociona en ningún momento tan siquiera.
A pesar de ser un guión muy visto tiene sus virtudes sobre todo en esa estética ochentera resultando agradable de ver.
La previsibilidad, tan inherente al mismo concepto sobre el que Del Toro trabaja, es un factor de segundo orden cuando despliega su gran sentido del espectáculo.
Blockbuster con muy poca calidad donde la fantasía es tediosa y la imaginación no rebosa tanto como prometen. El humor fácil, los efectos especiales y el ‘pseudodrama’ son tan convecionales que conforman una mezcolanza aburrida y poco entretenida.
Selma Blair, lo mejor de la película, es la protagonista de una historia de reencuentros de treintañeros que son más críos que otra cosa.
Siendo sinceros al cien por cien, esta película me ha supuesto una decepción total, más que nada porque es aburrida, vacía y desprovista de sentido.
Ojalá todas las películas mediocres o malas tuviesen la mitad de aciertos y deslumbrantes escenas que tiene esta, pero la verdad es que estamos ya fatigados de diligencia técnica y vacuidad narrativa.
Película sobre un pobre hombre que pasa a la fama por un golpe de suerte, del que se quiere aprovechar todo el mundo. Buen platel de actores para una comedia muy a los gustos de la época. El tráfago de los años quiza si haya podido con ella.
Una película patética, confusa y cargada de desidia e incompetencia fílmica, es decir, todo un ejemplo de anti-cine.
Lo que más se le puede reprochar a la película es que no emociona en prácticamente ningún momento, algo extraño dado el dramatismo de la historia, que debería conmover en lo más profundo. Esto no ocurre y creo que es un fallo del director.
Una original y divertida propuesta en clave de comedia con 2 geniales actrices protagonistas.
Interesante propuesta ahora que Hellboy vuelve a estar de moda… ¿Quién dijo que la animación es solo para niños?
Una tragi-comedia, donde se engloban algunos de los topicos más comunes de este tipo de cine (una especie de American Beauty versión pobre) y donde al final todo se resuelve de una manera bastante chapuza.
Mamma Mia es la segunda película de viejos y para viejos que veo este año. Primero fue la nueva de Indy donde el tufillo a sesentón no desapareció en todo el metraje y la segunda es Mamma Mia , una oda a la música y a la inoportuna tercera edad.
Dirigida con personalidad por Jack Clayton, aquí algo alejado de los elementos cuasi irreales que caracterizan parte de su obra, se concentra en mostrar un universo áspero y duro, inclemente con los seres humanos más desfavorecidos.
La visualización técnica de Guillermo del Toro es hasta portentosa. La realización del conjunto se diluye en la fragmentada, aséptica y caprichosa configuración de los tempos y de los perfiles.
Una especie de Cuéntame como pasó a la italiana.