Entretenida, divertida, a ratos entrañable, y con Scarlett Johansson y Chris Evans (dos de los guapos de moda) en pantalla, ¿que mas queréis?
Puede ocurrir que durante dos horas, la película te aleje de lo que ocurre fuera de la sala y te convierta en un niño ilusionado. Eso si que no tiene precio.
Película total y absolutamente para las vacaciones. Para las vacaciones de las neuronas, para las vacaciones de los espectadores, e incluso para las vacaciones del director y los actores.
No difiere demasiado de una película de sobremesa, pero no os dejéis engañar, en esta película hay sentimientos en cada plano, la historia está mostrada de una manera cómplice, nos hace partícipes.
Típico. No hay otro adjetivo para la película.
El miedo a lo desconocido, la incomódidad de ser observado, y el miedo a ser la próxima víctima de un desconocido asesino en serie… todo en una misma película.
Sin duda hará las delicias de los aficionados al género.
Todo lo que os diga es poco: interpretaciones infectas, guión carente de toda decencia, dirección monótona y aburrida, iluminación absurdamente indiscreta y un sinfín de debacles artísticas.
El carnaval de los mamarrachos.
Jerry Seinfeld teje una trama de crítica a nuestra sociedad desde el punto de vista de las abejas que quizá quede en las retinas de muchos espectadores como una película para niños más, pero nada más lejos de la realidad.
Al contrario de lo que mucha gente piensa, la animación no es sólo para niños, y éste es un gran ejemplo.
No aporta nada nuevo (ni mejor) a lo que ya hemos visto.
Tanto si os gustan los juegos matemáticos, si os gusta Alejos Sauras, si os gusta Elena Ballesteros, si os gustan Los Planetas… corred a ver esta peli, el último ejemplo de buen cine español que nos llega a la cartelera.
Simpático western, curioso y entretenido, amén de excelentemente interpretado. Hay una sabia mezcla de sátira hacia el género rey, y western del bueno, auténtico.
George Lucas sigue exprimiendo su gallina de los huevos de oro, pero mareando la perdiz.
Debut mediocre en Hollywood de un director prometedor en Japón, sólo nos queda esperar que en el próximo proyecto vuelva a resurgir el talento olvidado.
Para ver toda la carne en el asador y saber las cartas con las que juega el director hay que esperar una hora y media de metraje, es entonces cuando realmente comienza la historia de claroscuros interpetativos y de acciones frias y calculadas.
Paradojicamente, mientras la protagonista utilice todos los medios para no quedarse dormida, esta película es una constante invitación al sueño.
Anaconda III es una película bastante mala, pero al menos tiene la decencia de enganchar al espectador y entretenerle lo suyo durante casi una hora y media.
El Hada ignorante es un ejercicio brillante de acercamiento al mundo de la homosexualidad con delicadeza, tino y sensibilidad.