Reaccionario Papaíto Terminator.
Impactante, vacua, adrenalítica, olvidable: un recital de balas sobre Paris al que Liam Neeson, gran actor, sabe subir un peldaño y permitir que disfrutemos con las debidas precauciones mentales…
Entretenimiento puro y simple, con mucho efecto especial, tiros, acción, algo de humor, fantasías y no mucho mas. Una buena propuesta si lo que se pretende es simplemente pasar el rato en el cine.
Obviamente falta sorpresa a la historia siendo un poco predecible, sin embargo entretiene mucho en el desenredo de la madeja de las historias de las cuatro chicas que podrían tener un final feliz.
La dirección de Morel es realmente prodigiosa, dando un realismo en todas las acrobacias donde destilan un estilo personal sin necesidad de los siempre ampulosos efectos por ordenador.
La única pega que tiene es que la anterior obra de Baumbach es demasiado grandiosa, pero Margot y la boda es una genial muestra de pseudoterror cultureta. Fascinante.
Seguramente con un guión de verdad, un director cool que sepa lo que hace y menos pretensiones familiares hubiera sido la macarrada del verano. Al final se queda en una pollada mayúscula.
Fresca propuesta de género de toda la vida aderezada con un par de momentos puntuales jodidamente grotescos y rodada con toda la agilidad que te puede dar un decorado.
Pixar no tiene rival y los que se supone que están ahí para arrebatarle el trono no terminan de dar en el clavo. Una peli diferente a la que algunos miran mal por sus últimos minutos. ¿Sabes el castillo ese del principio…?
Apología del pegote cantarín con escasa cohesión dramática. Abba y su música vitalista como pobre excusa para construir un espanto tras otro. Hortera, acartonado y tosco producto sólo para redomados nostálgicos del grupo.
¿Dónde está aquel David Mamet que te mantenía en vilo hasta el último momento gracias a esa habilidad tan característica para lo teatral y su innata capacidad para sorprender al espectador? Desde luego, en Cinturón Rojo no hay ningún rastro de él.
La trama, desde el arranque, promete diversión y se coloca entre las comedias de Preston Sturges, el particular mundo de Frank Capra y la acidez de Billy Wilder.
Estábamos con el espíritu y la mirada ensoñadora en torno a la soledad de un ser que sabe amar y cuyo anhelo transpira con la imensidad del cielo estrellado, y a partir del segundo segmento entramos en el panfleto, en una mirada (crítica) futurista p
Extraño western con connotaciones metafísicas y toques religiosos, competentemente dirigida e interpretada por Clint Eastwood y que, pese a su buen acabado, no convenció demasiado al espectador de la época, y dividió en muchos sentidos a la crítica.
Penes maltratados y alguno de los puntazos más divertidos que he visto en tiempo. El Fumeta y la Tierra.
Más insípida que ácida radiografía de un entorno familiar tan extravagante como promete el título. Gran pareja de actores dan cuerpo a un guión que acaba por difuminar su curiosa premisa. El aburrimiento asoma a menudo.
Una de las comedias gore, más frescas, divertidas, irreverentes, desenfrenadas y un sentido homenaje a su querido romero o SAM RAIMI que encima invertía en el filme.
Liam Neeson en plan Terminator. Todo sea por salvar de los proxenetas a su irritante hija adolescente. Hombre solo contra los malos con toda una batería de recursos de la que no se salva ni la script. Se ruega poner el cerebro en punto muerto.
El relevo tranqui del cine que prometía Guy Ritchie con actores que saben lo que hacen en todo momento y alguno de los diálogos más memorables del verano. Altamente recomendable.
No creo que Uwe Boll lo hubiera hecho mejor. Peor, digo. Bueno, eso.