Una película extraña y misteriosa que no deja indiferente a nadie, con la presencia de uno de los personajes más extraños de la historia del Cine y con un final muy bien resuelto.
Es cine con mayúsculas, del mejor que se ha hecho. Imprescindible no solo para coleccionistas, frikis y fans de Batman, sino para cualquier espectador, tanto el serio y cinéfilo como el que va buscando emociones, aventuras y acción.
Se estrella en un punto del desarrollo para convertirse en algo trágico y en ese aspecto fracasa estrepitosamente.
Si aún disfrutáis de películas como “El hombre con rayos X en los ojos”, “El hombre menguante” o los capítulos de “El doctor Who”, ésta es vuestra película.
Es amena, pero no convincente pues, teniendo un buen material: interesante historia y estimables intérpretes, la verdad es que acaba resultando algo deslavazada, realizada con un deseo de ambición (o así lo parece), que acaba por resultar distante.
Mad Max se convirtió en el acontecimiento cinematográfico de de los años 1979-80.
Una absoluta maravilla que colocar en el podio de mejores films de superhéroes hechos hasta la fecha y que espero cree escuela.
Por primera vez desde que Pixar hace películas, el guión, en cuanto a distopia futurista, flaquea. Si lo vemos como una historia de amor entre robots con toques de comedia es excelente. ¿Con qué nos quedamos?
Interesante y cruda película, pero nada sobresaliente.
Poesía fílmica y cultura pop para una muestra de auténtico cine con mayúsculas que, a pesar de durar la friolera de dos horas y media, se pasa en un suspiro.
“Blood Feast” (Festín de sangre,1963) se estrena y por primer vez gruesos borbotones de rojo se esparcieron sobre las pantallas. Herschell Gordon abrió la puerta trasera y dejó entrar al demonio más temible del cine: el gore.
Nunca antes me había dado tanta vergüenza malgastar cinco euros en una sala de cine hasta que vi abrir la boca al fantasma y sacar la la lengua…
Si Baumbach consigue que no derramemos ni una lágrima en todo el dramón que tenemos ante nuestros ojos es por un motivo muy claro: su cine no es sentimentalista, ni lacrimógeno, ni manipulador.
Una de las comedias más queridas de un director rebelde y erotómano, Luís García Berlanga.“El Verdugo” fue una obra arriesgada en tiempos donde no estaba permitido mostrar una visión desolada de España.
Lost Boys 2: The tribe se hace amena y divertida, pero no le llega a su hermana mayor ni a la suela del zapato, quedando simplemente como un mero producto de entretenimiento.
Continuación de “”Arma joven””, esta vez dirigido por Geoff Murphy con buena mano para el western y estimable gusto estético. Aquí, el ritmo es más vivo, y en mi opinión es más interesante, aunque por contra menos entretenido.
En ese Gotham City en el que se ha convertido el último cine industrial de Hollywood, Nolan nos regala una joya que no se puede dejar de ver. Un acontecimiento esperanzador.
El desmesurado Lucio Fulci inició su fama robando el título de una película exitosa y embaucando al publico con una falsa secuela, “Zombi 2” (1979). Pero nadie reclamó devolución de la entrada.
Eso era completamente cierto , aún hoy cuando miro a los árboles y los veo moverse me viene a la cabeza la última película de Shyamalan y simplemente sonrío…
“Blind Beast” es un relato elegantemente desquiciado del japonés Yasuzo Masumura, un director que se reveló contra la derrota de la individualidad, mediante la descripción exagerada de las pasiones humanas.