Podría decirse que la película de Joel Coen solo es una caricaturización del cine noir. Pero no, como en Fargo, sus películas son parodia y burla, pero, misteriosamente, tienen el potencial (y allá cada uno con su subjetividad) de ser dolorosas, sini
Para contar con imágenes –y sonidos- una trama como la de “Expiación…”, en la que distintos protagonistas configuran la acción, Joe Wright toma -con buen criterio- una serie de decisiones.
Las películas de acción son un genero muerto, el equivalente actual a las pelis de indios y vaqueros. Recuperar un monstruo muerto es un acto de valentía y poca verguenza, un acto que se merece todo.
Versión oficial del gobierno USA sobre los hechos.
Sublime espectáculo musical, no cinematográfico.
La vida sigue siendo bella.
Richard Brooks utiliza eficazmente todo lo que rodea a una estrella de la categoría de Elizabeth Taylor para obtener los fines dramáticos deseados.
A los cinco minutos de empezar a verla ya sabía que Argento había vuelto a lograrlo, ahí estaba de nuevo el cine que más amo.
Comedia con edulcoradas pinceladas dramáticas, fácil de visualizar aunque algo cargante en ciertos momentos, sobretodo en su idílico tramo final, en una suerte de ‘El club de las primeras esposas’ con aspiraciones (pocas) pseudofilosóficas.
Un argumento interesante, que cuenta con la posibilidad de sentirse atraído por alguien de quien no se conoce el timbre de voz, el color de sus ojos, el fulgor de su mirada o el tacto de su piel, sencillamente porque no le hemos visto nunca, pero con
Más que una película, Monstruoso (Cloverfield) es una excelente campaña de marketing, viral para más señas. Porque de cine, más bien poco.
Cuando Tati planifica hasta el mínimo detalle parece una victima más de aquello que denuncia.
A pesar de que John Rambo no satisface al 100%, tampoco es del todo mal epílogo a una saga que ha dejado más cadáveres a su paso que la peste negra.
Curiosa en verdad y muy personal adaptación cinematográfica de la exitosa obra literaria de William S. Borroughs, que Cronenberg, creo que con bastante acierto, lo lleva a su terreno.
No sólo es un tema que ha sido más que retratado en la gran pantalla, sino que de la manera que lo enfoca no aporta nada nuevo, ni tampoco emociona ni conmueve.
El acierto de Fernando Fernán-Gómez como director es respetar el espíritu paródico que la propia obra tenía en 1918, año en que se estrenó, y saber reirse de ese teatro rancio y tremendista que se hacía en la época.
Western francamente entretenido, meritoriamente dirigido por Howard Higgin. Y lo digo con sorpresa pues estaba seguro que resultaría un poco rollo dados los años transcurridos desde su realización, nada menos que setenta y seis.
La ambigua frontera entre la bazofia y el cine de culto.
Comedia de familia (que no familiar) brillante, a ratos incluso deslumbrante, que se apoya en un espectacular uso de la música, el montaje y la puesta en escena.
Aztecas, extraterrestres, superhéroes cafres… La peli es realmente idiota, una calamidad total. Está mal hecha, mal interpretada, el guión es estúpido y las escenas de acción lamentables. Pero qué quieren que les diga, menuda perla…