Consigue que queramos saber más de la perosna que de la artista, en una película donde Marion Cotillard brilla con luz propia.
No es País Para Viejos es cine con mayúsculas, la obra maestra de los hermanos Coen, un auténtico clásico moderno que pasará con toda justicia a la historia del cine.
Sin duda este es uno de los estrenos más flojos provenientes del sol naciente donde el prometedor Manop Udomdej tras su excelente Thriller Keunbap decepciona las expectativas depositadas con una absoluta catástrofe en todos los sentidos.
Bienintencionada pero mediocre película, donde se trata de mirar hacia atrás con un loable intento de homenaje a un mundo ya extinguido, la del incipiente cine sonoro rodado en exteriores y en condiciones, a veces, precarias.
Pues quien aspire a ver una charcutería de miembros amputados puede olvidarse ya que nos encontramos con una gran sorpresa en forma de un notable filme psicológico.
Uno de los peores pastiches de monstruos que jamás se han rodado. Lo único que lo salva de la quema es ese tono camp e ingenuo que tiene y que cae simpático.
Es una película cruda, sin delicadezas ni adornos y por ello en cierta forma atrayente.
Cloverfield tiene visos de futura obra maestra, de modélica reformulación del lenguaje cinematográfico, incentivo para reflexionar sobre nuestra relación con la realidad. No, el cine no ha muerto.
Western bien realizado por Víctor Fleming, un hombre seguro (recordemos que fue uno de los directores de “”Lo que el viento se llevó””, y quien finalmente pasó a la posteridad al aparecer él sólo en los títulos de crédito).
Pocas veces hemos visto una idea que resulte tan efectiva como lo ha sido . Un espectáculo rápido y terrible en forma de falso reportaje televisivo, envuelto por una densa niebla de angustia y horror a partes iguales.
Os aseguro, bien aseguro, que saldréis del cine ilusionados, satisfechos y con la sensación de haber presenciado una película sencillamente preciosa, llena de personalidad y gracia.
Un cúmulo de barbaridades en busca de la más gorda. Que sin duda es pagar por ver este engendro… Esta película hace que añore los tiempos de la censura.
El film es todo un exponente de la buena sci-fi de antaño, para nada resulta tremendista, patriótica ni triunfalista, es más, es ante todo un relato sobre supervivencia. Una interesante y atípica variante del náufrago defoeniano.
Una nueva Cenicienta llamada al baile de los Oscar. Sus armas para conquistar: la actuación de Ellen Page y la revisión de las comedias dramáticas de buenas intenciones.
Cada secuencia, escena o plano merece un punto y aparte. La cámara recurre al travelling lento y a movimientos de cámara que sólo un autor como Scorsese podría hacer.
Puede que peque de ser edulcorada y de poseer ciertos golpes de efecto previsibes, pero tanto el apego por sus protagonistas como su característico sentido del humor hacen que pasemos por alto sus flirteos con su vertiente más comercial.
Tópica hasta decir basta.
Solo por ver a Vincent Price que elegantemente degolla y decapita críticos mientras cita a Shakespeare, ya vale la pena.
Descacharrante cinta lleno de brillo y nada pretenciosa. Inteligente y absurda a partes iguales, una cinta que a pesar de los pocos personajes y lugares, te mantienen una sonrisa en el rostro durante todo su visionado.
De no haber sido por la presencia y genialidad Morgan Freeman y Jack Nicholson esta cinta quedaría fácilmente en el olvido.