Película costumbrista sobre la España de mediados del siglo XX, donde un grupo de amigos nos desgranan las miserias pasadas. Salvo que seas un erudito del cine o nacido en esa época no te recomiendo verla. No es mala, simplemente desfasada.
La cinta no pasa de mero entretenimiento de una tarde lluviosa en DVD, de esas cintas donde uno puede levantarse varias veces del sofá, que al reengancharse a la misma, no habrá perdido hilo, ni comba, ni le molestará haberse perdido 10 o 20 min.
Una cinta que hay que ver como un niño y en ese caso es posible pasar un buen rato. Una fábula con un sentido estético cuidado y una moraleja (y moralina, todo sea dicho de paso) manida pero efectiva.
Resulta más intensa que “”In & Out”” y bastante más interesante que “”Las mujeres perfectas””.
Es comedia a toda bala, recomendable a todo aquél que disfrute con lo innovador, creativo y el humor inglés llevado al extremo.
La música -y Sumo- tenían características propias: visceral, enérgica, potente, poesía barrial, crudeza. Lamentablemente, todas cosas que esta película adolece.
Ortega nos sorprende con una película por momentos desconcertante, intimista, minimalista, casi sin un guión visible pero siempre vital demostrando que con pocas palabras o incluso gestos, se puede decir demasiado.
Uno puede sentirse completamente estúpido a la vez que desubicado, me alegro de haberla dejado aparcada en su estreno, y, aprovechando que ya está en DVD retomarla con más calma…
Desgraciadamente ese arrebato de originalidad en la idea no transforma el trabajo en un documental apasionante.
No hay término medio posible, no hay bondado; una de las películas más demoledoramente “”malas”” que este cronista de sus vicios ha podido ver en sus ya algunos años de experiencia cinematográfica. ¿ Está claro ?
Una cinta que aplastará taquillas, pero que dejará frío a los fans de la novela en la que esta basada, entre los que me incluyo, y sé que es fácil salir del cine diciendo el consabido “”Me gustó mucho más el libro…””
Entretenida, con alguna vuelta interesante de guión para no ser tan obvia, buenos temas tecnos/hip-hop, en fin… una diversión garantizada para los amantes de las peleas y armamento. Mucho cuero, mucha sangre y de cine en sí, hablamos otro día…
Extrañas conversaciones, olor a verano, sonrisas, caricias, besos… Un momento para recordar que no quieres que se escape jamás, miradas fugaces de breves instantes, acompañadas de risas, conversaciones rebuscadas, gestos.
Si podeis evitarla, mejor que mejor.
Mikael Hafström demuestra con hechos que “hacer cine es saber colocar la cámara”.
El cine de un mito como Curtis Hanson, está cada vez de más capa caída, y sus historias ni llegan al público ni tan siquiera rascan la superficie de la conciencia del espectador; duro, pero real.
En fin, tras los sustos y el inteligente manejo del suspense encontramos el mayor simplismo en una lamentable concentración final de clichés a todos los niveles de la narración. Desde luego, esto es para caerse de espaldas y no poder levantarse nunca
Un sincero alegato a volver a ser niño, una mirada atrás a la madurez, y una manera sencillita, lenta y a la vez eficaz de plasmar lo que, en muchas otras cintas, no saben cómo hacerlo.
A pesar que todo está concentrado en el devenir de esta pieza de Agatha Christie, Wilder adereza la película con brillantes diálogos donde el humor se mezcla con la jerga de los abogados.
Soy Leyenda es el nuevo producto-espectáculo que ofrece Hollywood para ganar la batalla en la taquilla navideña, pero a pesar de su buen inicio, resulta ser una película previsible y de lo más soporífera.