Se reflexiona aquí sobre la creación de una ficción y su efecto en la realidad, sobre el poder de la imaginación y la inocencia como la mejor de las medicinas. Justa ganadora en Sitges 2007.
Es complicado que con una materia prima tan buena como L’Ultimo Bacio se pueda conseguir perder tanto la esencia, la gracia y el equilibro de una brillante historia sobre el miedo a la madurez.
Simpática comedia británica con genuino sabor inglés. Chispeantes diálogos, entrañables personajes y alocadas situaciones surgidas por mor de la ingesta de una sustancia alucinógena.
Se ha pretendido hacer algo en plan místico y el resultado es una cagada digna de producir la mayor de las somnolencias ante su visionado.
El espléndido guión permite bucear en ese mundo de sentimientos con gran versatilidad, personajes reales como la vida misma que en todo momento siguen un desarrollo ajustado al milímetro.
Uno de estos filmes que a pesar de su latente mediocridad tienen algo especial, ese punto gamberro o esa ambientación tan enfermiza de los 80. Si se la aprecia en caspa divertida sin pedirle nada puede resultar curiosa.
Renuncia al espíritu del Step del primer film para cerrar una historia que prometía ser interesante y más madura que su antecesora, cosa que consigue con una cierta dignidad hasta llegar al último cuarto de hora de metraje.
Vayan al cine lo más rápido posible a verla ya que algún gracioso reventón, seguro, que va y les cuenta algo sobre la historia. O, ya puestos, el final. O le harán comparaciones con otras películas con que “El orfanato” pueda estar relacionada.
Cinta visualmente perfecta, con un estilo realmente acertado. Pero el contenido era muy vacuo, resultaba un poco infantil.
Todo sucede de forma frenética, sin aliento desde el que tragar su agradecido metraje. Sucede rápido y se olvida mejor aún. Vuelve el hombre.
Entretenida, recomendable, casi una obra maestra. El debut de Bayona tiene el sello Del Toro, pero contiene (no obstante) los suficientes encantos como para entenderla como un discurso aparte…
Conmovedora historia de 13 mujeres fusiladas injustamente. Estas mujeres cuyo recuerdo no ha borrado la historia fueron como “”Las 13 Rosas””, Martinez-Lázaro recupera estos hechos reales convirtiéndolos en uno de los films del año.
¿Qué le han hecho a John McLane? Mi cara de indignación al salir de la sala era de campeonato al ver como se puede llegar a destruir un mítico personaje en 2 horas de película.
En La Gran Estafa se escapan temas a lo largo de casi dos horas de película interminables. El resultado general es bastante decepcionante.
Otra adaptación del escritor Stephen King, que si bien no resulta del todo pésima, si que acaba siendo un film con una buena base desaprovechada y un viaje de locura que acaba por no ser tanto.
Una cinta que a juzgar por su título puedes rechazar, y que sin embargo, y quitando un buen puñado de despropósitos puede llegar a gustar a unos y horrorizar a otros, especialmente dedicada a todos aquellos que pretenden embarazarse en breve.
Amistad, carreras de motos, choques de clases, una especie de enésima Romeo y Julieta con una frescura que la hace deliciosa.
Es triste ser pobre, pero mejor que rico desde luego… Una cinta, que, se unirá a todas aquellas que, al igual que “”Wall Street”” y “”Armas de Mujer””, se verá en las clases de economía.
Es cierto que la película usa algunos tópicos del mejor cine de terror, y que bebe de muchas películas del género de referencia, pero ‘El orfanato’ funciona. Y lo hace muy bien.
Maravillosa muestra del buen hacer, un paso más en la completa filmografía del canadiense. Un film cuasi perfecto, crudo y salvajemente concienciador.