Aquí, como en Dogville, lo chungo es comprender que podría haberte pasado a ti o lo que es peor, que puede que según que circunstancias tú reacciones de la misma forma. Lo llaman amoralidad.
Una autentica joya que difícilmente se distribuirá fuera de festivales especializados perdiéndose en el olvido, una de las propuestas más a contracorrientes del cine actual que rompe todos los moldes.
Barcelona (Un Mapa) es una disertación fallida sobre la vida moderna en una gran ciudad, pero que permite disfrutar de las interpretaciones de actores de la talla de Josep María Pou, Núria Espert, Rosa María Sardà o María Botto
La Joven Jane Austen es una película elegante, realizada con un gran gusto, que no cae en los convencionalismos del biopic ni del drama romántico.
Un conjunto arriesgado que Ridley Scott logró conjugar con armonía y enorme sentido visual, reflejando un mundo desde el que emanan la soledad y la melancolía, momentos cercanos a lo onírico y al trazo expresionista.
Una película de personajes de esas que los franceses hacen con frecuencia y en las que han alcanzado un oficio que los hace bastante fiables.
La ópera prima de Jota Bayona, alterna conseguidas secuencias de absoluta maestría cinematográfica con las propias de un experto realizador videoclipero. Un claro ejemplo en el que un guión prácticamente perfecto aspira a obra maestra.
Las 13 Rosas es una película extraordinaria, que trata un hecho de la Guerra Civil sin complejos, y que seguramente contribuirá a erradicar el miedo a abordar historias semejantes en el cine.
Es un buen film del oeste, tiene todos los elementos para serlo, tiene buenos actores, buen guión, algún secundario agradable pero se centra tanto en la figura de Ben Wade que a veces ni con grandes esfuerzos pueden robar una escena a Crowe.
Una comedia realizada brillantemente en todos sus aspectos técnicos con situaciones divertidísimas que con una frescura e irreverencia poco vista en el cine americano últimamente nos da un autentico festín de carcajadas de principio a fin con un guió
No sé si “El orfanato” acabará representándonos en la fase final de los Oscars, pero ya está arrancando aplausos por medio mundo, y haciendo que los espectadores nacionales se decanten por una película española, y eso es un logro.
Cronenberg es un maestro. Lo era, pero ahora se ha ganado el aplauso de la audiencia reacia, la que le echaba en cara la perversión, el retorcimiento, la visión cruda y áspera. Ahora no le tose nadie. Va camino de ser referencia y recibir honores…
Lo que nos muestra Koltai en buena parte de la película ya lo habíamos visto. Lo enfatiza a través de una fotografía convertida en pintura. Lo realmente interesante, el tramo final. Insuficiente para acabar de entender lo que nos quiere decir.
No parece una historia de gangsters, pero es que en realidad es una buena historia, donde además hay gángsters.
Ben Affleck debuta con éxito en la dirección de este film cuyo argumento está basado en la novela del autor de Mystic River.
El orfanato merece convertirse en uno de esos lugares comunes que todo el mundo reconoce con solo mencionar el título.
Aquí no termina de estar muy claro qué cojones quiere cada uno, sin entrar en el tema de la sexualidad, tan pasado de madre como un De Palma “”De Saldo””.
Un proyecto duro pero necesario, hecho con dignidad, mostrando los costados más dolorosos de este país con rumbo errático para desdecir al presidente de turno y su fallida frase: “Estamos condenados… al éxito”.
La pena es que con Mr Brooks no te den un mando a distancia para poder pasar a cámara rápida aquello que no te interesa para nada. Y es que este film es muy lento, tanto que parece que Kevin Costner y Demi Moore se han contagiado y sus actos y accion
Los prejuicios a ver el cine italiano y el hecho de ser popular después del remake pueden hacerle un poco de daño aunque puede ser un buen momento para darle la oportunidad también.