Sofia Coppola se ha quedado con la cantinela de que las historias mínimas pueden ser grandes relatos, pero el suyo se ha quedado en un relato mínimo de una potencial gran historia.
Es una historia simple que ha prescindido de todos los clichés y moralismos que adolece el género bélico. Nos estremece al comprender de manera tan íntima la falsedad de la guerra y cómo ésta genera diferencias y barreras inexistentes entre los seres
Grandísima película de intriga en las calles de una Viena derruida por la Segunda Guerra Mundial. Una de las mejores películas de la historia del cine, que sigue sorprendiendo con su argumento inteligente y bien hilado. Altamente recomendable.
Con este Motorista Fantasma, Johnson deja claro que, por mucho que le gusten los superhéroes, eso no quiere decir que sepa hacer buenas películas sobre ellos.
Pese a que no llega a aburrir, la película transcurre con un ritmo irregular al que no ayuda la forma de flashbacks que se ha elegido para contarla, que en ocasiones confunde y resta frescura a la acción.
Esta vez, poco tiene que ver con el amor, excepto la historia de la pareja Gay. Secuela que sin ser más de lo mismo, es lo mismo pero sin más…
El Último Rey de Escocia es una película muy necesaria, que sirve para recordarnos las atrocidades del pasado, y que ayuda a tomar conciencia de las atrocidades que aún se cometen en África.
Joon-ho Bong vuelve a mezclar géneros con su característico humor, y crea una película con monstruo algo desequilibrada en su segunda mitad pero muy muy disfrutable.
M de Monstruo, M de Macguffin, M de Mentira. No termino de entender muy bien el impacto de crítica y público de un film que no le llega a la altura de los zapatos a las mejores muestras del género fantástico.
La película de Kevin MacDonald es muy entretenida, envolvente, chocante e incluso en un momento dado tiene un giro angustioso en la línea de El Expreso de Medianoche. Con todo esto huelga decir, que la recomiendo encarecidamente.
Lamentable desperdicio, de dinero, esfuerzo y sobretodo de un personaje, tan especial, tan diferente, que supera a los ineptos que realizaron este intento de película.
Peter O’Toole da vida de una forma magistral a ese cínico endurecido que es Maurice, llenando la pantalla con cada aparición, haciendo de cada mirada y cada gesto una auténtica lección de interpretación.
La obcecación del director por una empresa repudiada por el establishment, su honestidad perpetuada en un cine incomprensible, son capaces de conmover profundamente al espectador.
Resulta que “Ases calientes” no es más que un Gran Guiñol sin gracia ni sentido alguno. Una colección de personajes estrambóticos que no dudarán en masacrarse los unos a otros sin la más mínima consideración o recato.
Virus informáticos que se extienden, apariciones fantasmales, un futuro en peligro: todo un pulso a la paciencia del espectador.
Una cinta, que, aunque excelentemente bien ambientada y con un desarrollo bastante bueno, (y corta, que no se me olvide), acaba con un muy mal cierre. Menudo tostón sin pies ni cabeza…
Escenas como la triste despedida de los enamorados, y un final muy cercano a nuestra realidad, nos recordarán que, pese a la madurez alcanzada por el cine y su espectador, la pantalla puede seguir desbordada de emoción.
Análisis a la argentina de los conflictos familiares. Cine feminista con un repunte ácido, corrosivo, simpático en ocasiones, que habla también de la penuria de una sociedad argentina convaleciente de corralitos y de miserias políticas.
No por una película vamos a masacrar al cine español. No lo hacemos con otros que también entregan basura semejante. El cine español está levantando cabeza, pero llega luego un título de esta guisa y la agacha…
Mezcla poética de cómic perverso y cuento de hadas moderno, de cine negro y de pastiche romántico. 13 rue del percebe llevado al cine por David Lynch