El día que sepamos hacer cine de esta calidad y factura pero sin tantas “Reinas” y “Princesas” habrá que hacer una celebración doble, porque la gente irá a ver más cine español y al mismo tiempo menos propaganda.
Es una película que consigue lo contrario de lo que pretende, y precisamente no le hace ningún favor a la gente con síndrome de Down.
Producto ideológico y panfletario para regocijo de aquellos que no sientan vergüenza ajena.
En comparación con su anterior trabajo puede ser más accesible, más sencilla y menos compleja y completa. Es cine diferente. Y lo de diferente se lo gana a pulso.
Es una película excepcionalmente entretenida, con secuencias memorables y de gran estilo Spielberg.
Uno se queda apenado por esos niños a los que se les aplica un cruel lavado de cerebro y se les obliga a seguir, con sufrimiento, los desquiciados principios de esta nueva fórmula de integrismo occidental.
Arranco: infame, banal, hueca, mínima. Pero después de estos cuatro calificativos, advierto que mi vocabulario va a quedar siempre extremadamente corto.
Decidieron dejar la peli como un alegato panfletario al suicidio. No sé vosotros, pero independientemente de mi opinión sobre la eutanasia no hay nada que más me joda que me manipulen emocionalmente con un guión tramposo.
Las campanas que han repicado entusiasmadas en torno a esta película se pasan un pelín.
Esta película podría enmarcarla o agruparla en esas que juegan con un guión surrealista y se divierten en la frontera de la ridiculez.
Desde luego no es una peli de superación personal al uso. Y si no, ¿cómo se explica que una peli americana termine con una derrota de los protagonistas “in extremis”?
Gibson realiza un tipo de cine que atiende mucho más al instinto que a la inteligencia. No es una película extraordinaria, pero sí es una gran, gran experiencia.
Este documental sirve para plantear muchos aspectos interesantes y todos relacionados todos con la moral. Pero la pregunta para debatir que me surge al haber visto este documental es: ¿ser libre es ver porno o poder ver porno?
Pero esta película será bautizada como obra maestra, cine puro y todo lo que quieran porque es “potita” y “herposa”, pero es cine artificioso en estado puro.
Es una historia mínima pero explotada de forma maravillosa. Gran sentido del humor y humanidad van repartidas en una de las películas más recomendables del momento.
Dales mi enhorabuena a todos los actores. Son estupendos y les has sabido dirigir excelentemente.
Que no os engañen, es un musical. Corred, huid, fingid desmayos, lo que sea antes de entrar a ver esto si no os gustan los musicales. Además, como siempre nos gusta burro grande ande o no ande, pues el abominable volumen puede que nos haga sangrar po
Días de cine se estrena el viernes en numerosas salas, pero si el blog a blog funciona… no durará mucho.
Su gran triunfo es haberse planteado la película como un alegato sin olvidarse de hacer cine de calidad
Gibson recupera el cine de aventuras, el esplendoroso, el clásico… Absténganse lánguidos de espíritu, impresionables de corazón y dejen que los demás les digan la suerte que tuvieron al perdérsela.