Imprescindible película sobre superación, respeto a los mayores, tenacidad y demás valores bastante olvidados por la sociedad. Puede parece un poco pastelón, pero en la época desde luego marcó a una generación.
Los más avezados resolverán el juego de engaños con mayor anticipación que otros, pero la sensación de todos al término de la larga función creo que equivale a haber completado un complejo sudoku.
Una estupenda película que no hace sino constatar que Eastwood está en su mejor momento como director.
Película, tierna, intimista, grande, sin embargo, que nos llena mucho más que las de grandes estudios y grandes presupuestos, cifras astronómicas y similares.
Si esperáis encontrar una película rodeada de cautivador halo de magia y misterio, una película que logre sumergirte en un fascinante mundo de fantasía, con verdades sólo aparentes, e indescifrables e intrigantes trucos que involucren al espectador;
Esta es la historia, bastante bien contada en todos los ámbitos pero sin llegar a encandilar, de “”una partida de cartas con las cartas marcadas, pero que hay que jugar hasta el final””, donde, por tanto, la desesperación, la angustia y el miedo tienen
Un filme, en definitiva, que, aunque teniendo mucho que ofrecer (sobre todo en su trasfondo) no ha sido tratado, en mi opinión, del modo que debería haberlo sido. Se ha perdido, por tanto, la oportunidad de crear una muy buena película, creando, tan
Una comedieta simple, de consumo rápido, lineal hasta la saciedad que no aporta nada, pero que a los que nos vemos empujados, no se sabe muy bien porqué extraña fuerza interior.
Recortes de mi vida da risa y menos mal porque sino el punto melodramático sería insufrible. Pero reprime el impulso de hacer un chiste fácil y de burlarse de sus personajes; lo que es valiente.
Una de las obras menos afortunadas de Hitchcock, a la que salvan de la mediocridad la genialidad de Cary Grant y la encantadora Joan Fontaine.
¿Han conocido alguna vez a alguien que ponga la otra mejilla reciba una bofetada? Se lo pregunto porque si la respuesta es sí, es probable que el conocido sea el protagonista de “Luces al atardecer”.
En Babel sus tres protagonistas se encuentran en mundos hostiles, solos y frustrados por no poder romper las barreras culturales, sociales y físicas que les impiden comunicarse con los demás.
Se quiera reconocer o no, en el aspecto humano, en el corazón verdadero de la historia, la película es demasiado tosca y mecánica. Cuando llega el final, sencillamente, se oye el previsible chirriar de la maquinaria y se descubre que no es tan buena
Película deportiva carcelaria de superación, en la que un jugador retirado coge a unos despojos de la sociedad para convertirlos en personas de provecho. Pasaría con más pena que gloria de no se por que es una historia real, además de tener un desarr
Esta es una película, en definitiva, que te hará soñar, sufrir, emocionar… Es una película que demuestra, además, cómo una niña fantasiosa puede ser mucho más coherente y valiente que cualquier “”héroe de guerra””.
Alfred Hitchcock adentrándose en “La dimensión desconocida”. Así podría definirse la nueva propuesta del excrítico de cine Daniel Monzón.
La película de Díaz Yanes no convence porque en ningún momento llega a encontrarse a sí misma, narra historias y narra la historia de un villano-héroe, pero le falla la idea fundamental que defina claramente todo el desarrollo y el sentido humano de
Esperaba encontrarme con algo absolutamente transgresor. Creo que la difusión mediática del film no es acorde con lo que luego se muestra.
La tristísima soledad de la reina queda en craso experimento de excéntrico resultado. Las peripecias del argumento, en suma, tampoco convencen: se pierden en la costura de los trajes, en el brillo de las lámparas.
Dos artistas, dos magos, enfrentados con un único final, ser el mejor. Pero hay batallas en las que no hay vencedores ni perdedores sino la destrucción que deja a su paso el combate en la que todos pierden y ganan algo.