Malditos bastardos
Un despropósito mayúsculo, que no hay por donde coger, tan vacía y decepcionante como la patética Death Proof, y casi un definitivo adiós al otrora genio que parió Pulp Fiction, Reservoir Dogs y Kill Bill.
Un despropósito mayúsculo, que no hay por donde coger, tan vacía y decepcionante como la patética Death Proof, y casi un definitivo adiós al otrora genio que parió Pulp Fiction, Reservoir Dogs y Kill Bill.
Es absurdo plantearse qué es lo que hace un zombie durante su “”existencia”” porque de esta manera sólo se puede caer en algo insustancial y paupérrimo.
El poco carisma que fluye por la figura del actor principal junto con el aborrecible existencialismo que recarga Wenders todas las malditas escenas que ocurren en Palermo, hacen que la historia no tenga el más mínimo interés para el espectador
Se lo que hicisteis en la última fiesta universitaria
frenos, y lo peor es que nadie se ha encargado de decirle al actor afroamericano que de vez en cuando, una retirada a tiempo es una victoria
Ágora resulta en un cúmulo de imágenes desprovistas de un latido humano que le haga justicia a su propio discurso humanista.
Un tostón bíblico sin precedentes que caerá como pesada losa en el olvido.
Unos animales que imitan al mismísimo James Bond, con escenas propias de Terminator y unas máquinas calcadas de Transformers. Un refrito para niños en el que se les olvidó el ingrediente principal: entretenimiento.
Por mi parte, esta cinta me ha parecido un total despropósito a la hora de brindar un buen producto cinematográfico y siempre quedará rondando en mi cabeza lo que pudo haber sido el filme de haberse abordado de una forma mucho mas seria.
Sin duda lo único destacable de esta cinta es que Panettiere tiene tirón, sin ella sería carne de videoclub.
La cinta carece de entidad, sus personajes erráticos hacen perfecto juego con su guión inexistente e incluso Bradley Cooper (con lo bien que me cae este chico) está perdido en la inmensidad de la inexperiencia de su director novato.
Hastiados chistes sexuales, bromas toscas y zafias y un guión casi inexistente convierten Año Uno en una especie de 10.000 A.C. de chiste con saltos temporales y argumentales capaces de que un niño de primaria se lleve las manos a la cabeza.
Nada se cumple en un argumento totalmente plano.
La transgresión se acaba cuando la nada y el aburrimiento crecen bajo una historia en continua decadencia.
Case 39 es un refrito de múltiples referencias cinéfilas mil veces vistas rodada de forma casi automática.
Es una película perfecta. Perfecta para diagnosticar lo que es un mal guión y el por qué del fracaso del cine español.
un completo desastre en la cual lo único rescatable son unos primeros quince minutos diametralmente opuestos en cuanto a calidad al resto de la cinta
Dadas mis bajas pretensiones hacia la cinta, tampoco he visto nada del otro mundo, una comedia mierdera de esas que se hacen en Hollywood para cubrir el expediente o como vehículo de lanzamiento de un actor o actriz determinado.
HAY MAS GENTE AHÍ AFUERA QUE NO SON LOS 4 QUE SIEMPRE SALEN EN LAS PELICULAS, MOJENSE Y BUSQUEN TALENTOS FUERA, EN LA CALLE QUE ME CONSTA QUE HABERLOS HAYLOS
Tremendo truño romántico