The reader
Tremendo truño romántico
Tremendo truño romántico
Mucha paja mental en una historia que, finalmente, no deja de ser una tontería más confusa (y absurda) que compleja.
Eric Valette, el mismo del terrible remake de Llamada perdida, ya apuntaba maneras de dirige-mojones con este aburridísimo thriller de terror con pretensiones de autor.
La película original no era gran cosa, pero este esperpéntico señor remake consigue que consideremos aquella una obra de cabecera.
…basado en sus propias experiencias para la elaboración de esta historia cómica y mordaz…
Película sobre un tailandes que clama venganza a lo largo de hora y media de artes marcianas. Un absurdo giro sobre la primera parte, donde todo se convierte en una danza de golpes y más golpes, sin ningún nexo de unión. No recomendable.
Voy a ahorrarles sufrimiento tanto en la lectura de improperios como en su asistenta a la sala. Si su niño posee una inteligencia normal llévenle a ver UP, puede que el día de mañana no tenga que criar un delincuente juvenil.
Además la pobreza, sobre todo artística, resulta algo inquietante en esta suerte de “semidebut” de Stefano Bessoni, que por las críticas de la cinta en su país de origen puede ser llamado a realizar el despegue del terror a la italiana.
Sex Drive es una especie de Fuga de Cerebros en versión yanky. Sus directores y guionistas han intentado poner mucha carne en el asador y al final se han quedado en una versión edulcorada y poco realista de la típica road movie con algún pecho.
En fin, siempre suelo sacar lo bueno de las pelis pero esta no tiene nada bueno, así que os sugiero no perder ni un minuto de vuestro tiempo libre con Imago Mortis.
Un despropósito de viaje al terror
Lindsay ha optado por una comedia ligera, facilita, con escasas necesidades interpretativas y poco contenido dramático, cómico, y, en general, de cualquier tipo. Aún con estas la película vuelve a ser sosa y predecible, y lo que es aún más grave… ¡si
Si ya era dificil hacer una película peor que “”Café solo o con ellas””, van Albacete y Menkes y la consiguen. Enhorabuena.
Excepto por diez minutos brillantes el resto no es más que una pantomina sin gracia. Sólo recomendada para los fieles seguidores de Sacha Baron.
De la mezcla de situaciones resulta un mejunje pegajoso, vulgar y grosero que consigue eclipsar la crítica que se esconde detrás del desparpajo del actor.
Anime sangriento de vampiros que acaba convirtiéndose en humo reseco.
De nuevo la gran idea de hacer una película que parodie a otras a acabado de nuevo en un bodrio total.
Película terrorífica, no se me ocurre peor tortura para el espectador.
Solo para niños y fans poco exigentes
Dentro de los plagios visuales de Sin City, me quedo incluso con el bodrio de Max Payne, ya que, aunque poco, tenía algo que contar, no como esta peliculilla de tres al cuarto que empieza igual que acaba, cuyas únicas funciones son provocar el hastío