Yo serví al rey de Inglaterra
Yo Serví al Rey de Inglaterra es un film vulgar que se oculta bajo la apariencia de una comedia europea sofisticada, que muy bien podría formar parte del selecto grupo de títulos que forman el cine del destape.
Yo Serví al Rey de Inglaterra es un film vulgar que se oculta bajo la apariencia de una comedia europea sofisticada, que muy bien podría formar parte del selecto grupo de títulos que forman el cine del destape.
Casa con desván, niña salvaje en el bosque, muertes sin explicación, recelo pueblerino. Lamentable batería de tópicos de género más agotadora que escalofriante. Producto plano y rutinario para púberes devoradores de palomitas.
Suerte tuvieron de no dormirme con el pergamino del dragón y demas gracietas del panda.
Nocivo, dañino, perjudicial, aciago, nefasto, funesto, infausto, fastidioso, molesto, estropeado, defectuoso, deslucido, deficiente, inservible, penoso, difícil, latoso, costoso, dificultoso, horroroso,… ¿Sigo?
Absurda y estúpida de puro increíble, nos encontramos ante una secuela directa a vídeo totalmente prescindible, alejada por completo de la obra maestra que empezó todo, y salvada a duras penas por algún destello interesante.
Predecible y, lo que es peor, con pretensiones de dar una lección de moralidad en realidad es una producción fallida y soporífera.
Un cuento terrorífico adaptado a la repostería y un producto tan previsible como indigno, en el que se hecha en falta algo más de mala baba.
Pues nada, aquí están ambos en un pastel que intenta bascular entre el drama y la comedia, sin hacer ni gracia ni tampoco adentrarse con profundidad dramática.
Casi 300 es aburrida, absurda, imbécil, nefasta en todos los aspectos y está dirigida a un público inmaduro y masificado.
Gente de Mala Calidad, como su título bien indidca, reúne a un interesante y variado grupo de personas de mala calidad -profesional-, encabezado por el inefable Juan Cavestany, al que secundan entusiastas buena parte del elenco, así como los producto
Bienvenido a Farewell-Gutmann es una pretendida -y estrepitosamente fallida- mirada crítica al mundo empresarial actual que se encuentra encorsetada por un guión espantoso y la dicotomía entre realismo y comedia negra.
Cómo hacer “”superproducciones”” sin un duro.
Un trabajo estilo MTV mal planificado, mal desarrollado, carente de imaginación, clónico, sin rigor, poco trabajado, con todo tipo de carencias, unas interpretaciones trilladas, unos diálogos sonrojantes y, resumiendo, un producto extremadamente casp
Un soberano desastre que inexplicablemente tiene cierta fama denominándose obra de culto de los 80.
Fuegos de artificio, mediocridad, pura y desinflada mecánica de thriller rancio y desgastado. Hace mucho que el policíaco dejó de lucir esplendores, pero Harlin no lo sabe. Ni sucia ni oscura ni arriesgada ni novedosa. Puro vacío.
El mecanicismo es absoluto, pésima fotografía y coreografía de paisajes y acciones; los elementos no estan integrados en un conjunto al servicio de la fabulación emocional y la construcción metafórica que le es propia a la fantasía épica.
Romero brinda aquí su peor cinta de la saga de Zombies, un producto realmente muy pero muy pobre a nivel cinematográfico en todos los aspectos posibles.
Seis palabras: Tomadura de pelo, perdida de tiempo.
Rivales, lejos de ser una ácida e inteligente visión de los compartamientos, sentimientos y rivalidades provocados por el fútbol, no es más que una colección de algunos de los peores tópicos de la sociedad española.
Es tan y tan y tan mala, que no puedo imaginarme cómo puede haber gente a la que le guste y/o que se ría con ella. De verdad.