Días de cine
En un esfuerzo por ser “guays” no se dan cuenta de que critican todo lo que han hecho hasta el momento: El otro lado de la cama, Dias de futbol y Los dos lados de la cama.
En un esfuerzo por ser “guays” no se dan cuenta de que critican todo lo que han hecho hasta el momento: El otro lado de la cama, Dias de futbol y Los dos lados de la cama.
Lamentable desperdicio, de dinero, esfuerzo y sobretodo de un personaje, tan especial, tan diferente, que supera a los ineptos que realizaron este intento de película.
Resulta que “Ases calientes” no es más que un Gran Guiñol sin gracia ni sentido alguno. Una colección de personajes estrambóticos que no dudarán en masacrarse los unos a otros sin la más mínima consideración o recato.
No por una película vamos a masacrar al cine español. No lo hacemos con otros que también entregan basura semejante. El cine español está levantando cabeza, pero llega luego un título de esta guisa y la agacha…
Una cinta, que, aunque excelentemente bien ambientada y con un desarrollo bastante bueno, (y corta, que no se me olvide), acaba con un muy mal cierre. Menudo tostón sin pies ni cabeza…
Una hora y treinta y ocho min., que empiezan casi igual que como acaban y que uno poco a poco llega a comprender el gran fracaso que ha sido la película en los USA tanto de público como de critica.
El guión, además de pisotear el personaje original, se pisotea a sí mismo. Los personajes son todos increíblemente malos. El protagonista tiene intelecto y diálogos propios de un fronterizo.
El sabor a Coca-Cola Zero es insoportable: Nicolas Cage finje ser un motero antitabaco que no bebe alcohol sino caramelos ¿? y es adicto a los documentales de monos.
Repite los mismos patrones de la mayor parte de películas de terror venidas de Estados Unidos: atmósfera de misterio, chicas guapas que mueren más tarde que sus compañeros -más feos que ellas-, correrías y poco más.
Perfecto ejemplo de secuela fallida e innecesaria. A aquellos que disfrutaron y se mondaron de risa con el primer Manuale D’Amore, la mejor recomendación que les podemos hacer es que se mantengan lo más alejados posibles de su secuela.
Días de Cine es una de las peores películas españolas de los últimos años, a la que le sobra vulgaridad y le falta por encima de todo dignidad
Juegos Secretos es una fallida disección de la sociedad media norteamericana.
Dreamgirls, más que una historia con numeros musicales, es una sucesión de canciones con cierto relleno argumental ente ellas
Diamante de Sangre es uno de tantos films que se valen de un teórico deseo de concienciación y denuncia como mera excusa para ofrecer un sinfín de tiroteos y escenas de acción.
Arranco: infame, banal, hueca, mínima. Pero después de estos cuatro calificativos, advierto que mi vocabulario va a quedar siempre extremadamente corto.
Decidieron dejar la peli como un alegato panfletario al suicidio. No sé vosotros, pero independientemente de mi opinión sobre la eutanasia no hay nada que más me joda que me manipulen emocionalmente con un guión tramposo.
En Busca de la Felicidad es otra de tantas películas dedicadas a vender al mundo el sueño americano.
Lo mejor de estas películas es que la ambientación, maquillaje y decorados calcan exactamente a la película original, el resto, lo más simple, penoso y olvidable que he podido contemplar en mucho tiempo.
Pura basura en el que un niño apologiza todas las groserías posibles ante la impasibilidad de los organismos que luego se jactan de proteger al menor y defender sus intereses. Aunque claro, siempre es más sencillo culpar a los profesores del slavajis
Si pueden evitar Un buen año, evítenla. Es una película romántica absolutamente plana y llena de estereotipos. Un buen año, pero una mala película.