La alianza del mal
No suelo hacer leña del árbol caído (miento) y no me gusta ir de sobrado (miento como un piojoso bellaco) pero esto es demasiado. Jesús, qué pedazo de mierda de película.
No suelo hacer leña del árbol caído (miento) y no me gusta ir de sobrado (miento como un piojoso bellaco) pero esto es demasiado. Jesús, qué pedazo de mierda de película.
El argumento no pinta mal y podría haber funcionado bien e incluso ser una nueva Jóvenes Ocultos, si no fuera porque la película hace aguas por todas partes.
Silicona, esteroides, pactos demoníacos y otras basuras habituales son la base que sustentan esta aberración. De vergüenza.
No vamos a perder tiempo explicando cómos y porqués. Por decir algo, y así nos vamos tranquilizando, Eragon copia descaradamente clichés de otras producciones más afortunadas, producciones que además merecen la categoria de clásicos en su ámbito.
El problema de Eragon no es Narnia, con la que se busca reiterada comparación: es El señor de los anillos. Palomitas, dragones y franquicias…
No creo que sea justo juzgar algo que yo no podría hacer mejor (ni peor) pero en este caso me veo obligado a proponer mi primer suspenso para este largometraje, tan olvidable como su referente literario.
Supondrá un fomento del amor al buen cine, ya que los incautos que caigan en sus redes, la próxima vez que oigan hablar de ella, correrán a encerrarse en la filmoteca más cercana a visionar la obra de genios como Bergman, Fellini o Kurosawa.
El mediocre y previsible resultado es consecuencia directa de la insufrible inercia de los americanos a concebir el cine como una simple industria.
Irresistible (aunque quizás debería llamarse Insoportable)
Creep es una conjunción de todos los defectos de los que puede adolecer una película: está mal estructurada, la idea es simple y vulgar y la actriz sobre la que recae todo el peso del guión no da la talla, ni de lejos.
Nunca, repito nunca, he visto una película más mala que esta. Los chistes que hace no me parecen graciosos mientras que las situaciones me parecen patéticas.
Cuando el cine se toma unas vacaciones. La fiebre por la Navidad raya en la locura colectiva, y la meca del cine, como difusora en ocasiones de los valores norteamericanos, se dedica a vender al resto de infelices su visión de las fiestas.
A la altura de las estupideces de Jackass.
Con una trama simple, un desarrollo lento y absurdo que aburre al más pintado y una buena dosis de frivolidad en el tratamiento de las cosas, The Holiday es una producción que parece haber sido hecha copiando y pegando escenas y diálogos de otras pel
Aquél que desee empaparse de esta sandez tremebunda, acuda, sientése, ármese de un estómago como un hangar de un Boeing 707 y déjese manchar, literalmente, de oscura, maloliente y pastosa mierda.
¿Algo bueno entre toda esta maraña de vagos intentos por llegar a nuestros corazones?. Sí. Una banda sonora decente, ciertos atisbos no claros de salirse del libreto y algún juego sin perfilar con el subconsciente. Y ya.
Una película mala, enormemente decepcionante sobre todo en su realización. Se pasa de explicaciones, se olvidan de personajes y ni siquiera ofrece un espectáculo mínimamente digno.
Técnicamente es una virguería, que no decae en ningún momento, pero con uno de los grandes pilares gravemente dañado, el del guión.
Esta película con pretensiones de película de misterio es lo peor que ha pasado por mi reproductor de DVD…
¿Quién ha sido el lumbreras del New York Post que afirma que se trata de una de las mejores películas del año?