El humor, bastante chabacano y con diálogos poco graciosos, amén de algo ridículos, quieren dotar de un sano cachondeo a una historia llena de violencia y muerte. Sin embargo no lo logra, dejando frío al estupefacto espectador.
La película es mediocre a más no poder, con una primera mitad muy floja, bastante tediosa y con momentos chistosos de lo tontos que son. Por ejemplo, la lucha a ciegas entre el malo, un Robert Hundar con una cara de palo que no puede con ella.
El Amor en tiempos del Cólera es una paupérrima telenovela folletinesca que roza el aburrimiento y donde los golpes de música con la voz de Shakira pueden hacer sacar de quicio al espectador más transigente.
Resulta realmente pesado ver un film previsible al cien por cien. Que sea mínimamente disfrutable o no, depende del cineasta que la maneje. En este caso, Jon Avnet no ha sabido aprovechar una idea que en principio prometía.
No es la peor cinta de terror americana actual que se ha visto, pero sin duda nos hace volver a creer en que los japoneses nunca llegarán a ser superados en dicho género; a no ser, claro, que la idea sea genial y atractiva.
Mediocre, insulsa a ratos, levemente interesante por su magnífica recreación de la época (La inglaterra de los vertiginosos 60) y por un Michael Caine siempre genial…
Hasta un niño de diez años sería capaz de predecir los actos, culpables y sucesos que se desencadenarán a pesar del tramposo inicio de la película.
Su historia no llega a atraernos a excepción de en sus minutos iniciales, en su prometedor planteamiento, en una película presuntuosa que carece de toda esa emotividad que predica.
Cuando tuve noticias acerca de la adaptación a la gran pantalla de este mítico tratado sexual, imaginaba algo más serio y mucho menos cómico, finalmente se queda en una versión medieval de American Pie.
No la recomiendo a menos que vuestras intenciones sean pagar por el cine español porque lo veis necesitado, o si tenéis ganas de verle las tetas a la protagonista..
Las Crónicas de Spiderwick es la nueva aventura fantástica que nos ofrece Hollywood, un film con el que los más pequeños lo pasarán en grande y los adultos no se aburrirán demasiado.
Resulta divertido su final, al más puro estilo “”Power Rangers”” y Monthy Phyton, donde el homenaje a los States es más que patente…
Si en América tienen a Superman, en Méjico existe esta amalgama de Flash Gordon y Sandokán que procede de la radio y el comic, posee poderes tan terroríficos como la ventriloquia o el arte de hacerse el muerto, y le gusta entrar en escena gritando su
No creo que llegue a las carteleras españolas, pero aquel que quiera echarse unas risas en una aburrida tarde de domingo, con la posibilidad de acelerar el DVD en las partes aburridas, esta rarísima comedia es una posible opción.
Una película pasable con temática muy de hoy, lo cual se agradece, que entra por la retina pero no en la memoria.
Con la supuesta seriedad de un Clooney que no sonríe se nos presenta este thriller protagonizado por abogados, magnates y chupatintas de grandes firmas.
No a la manipulación genética.
una cinta familiar deudora de ese cine ochentero que veíamos en nuestra infancia y que tanto nos gustaba, pero que visto desde otro misma y con otra edad queda un poco fuera de lugar, y de contexto.
Irregular propuesta, dónde lo que más miedo da, es el fanatismo religioso.
La obra en su conjunto me resulta vacía, claustrofóbica, turbia y desconcertante, pero reconozco su potente originalidad y ejecución. Sin duda, la película más oscura, opresiva y difícil de ver del mundo Lynch.