No es país para viejos
Con Bardem el filme va increscendo; pero con los Coen llega un momento en el que la estructura se rompe en dos.
Con Bardem el filme va increscendo; pero con los Coen llega un momento en el que la estructura se rompe en dos.
Covencional comedia, algo mediocre, pero simpático y ocurrente en algunos diálogos, sobre todo a cargo de Bob Hope, aquí más contenido que de costumbre.
Pasable, aunque incongruente spaguetti western, que tiene un guión con más agujeros que los que hace el protagonista en el cuerpo de sus enemigos en el transcurso de esta mediocre coproducción entre España e Italia.
Bienintencionada pero mediocre película, donde se trata de mirar hacia atrás con un loable intento de homenaje a un mundo ya extinguido, la del incipiente cine sonoro rodado en exteriores y en condiciones, a veces, precarias.
Uno de los peores pastiches de monstruos que jamás se han rodado. Lo único que lo salva de la quema es ese tono camp e ingenuo que tiene y que cae simpático.
Se mantiene entero buena parte del metraje. Aceptable ópera prima para Ben Affleck, pero ni punto de comparacion con la obra maestra Mystic River del genio Eastwood. Lo peor, un simplón Casey Affleck.
Bastante mediocre película de, se supone, denuncia social que, también se supone, fue creada para contribuir a la paz en los institutos donde había mezcla de razas y existián problemas por dicho motivo.
Tópica hasta decir basta.
Una nueva Cenicienta llamada al baile de los Oscar. Sus armas para conquistar: la actuación de Ellen Page y la revisión de las comedias dramáticas de buenas intenciones.
Se inspira, más mal que bien en una obra de, nada menos, León Tolstoi, donde aparecían esos seres misteriosos y terroríficos: los Wurdalak.Sin embargo, la película es más bien aburrida, bastante lenta y con contados momentos de intensidad dramática.
El esperado final de la saga de las Tres Madres no es el retorno del giallo como nos querían hacer creer, si no otro puñado de tierra más en su tumba. Lamentable lo que han hecho, oigan.
Salvada del desastre absoluto por los dos monstruos que cargan con su carisma para rescatar el filme de la desidia absoluta.
Escenas de acción esporádicas, un protagonista que transmite poco y un ritmo por momentos demasiado irregular, hacen de esta una película que pretende mas de lo que termina ofreciendo.
Simpática resulta esta incursión en el mundo de la minería japonesa reconvertido en parque de atracciones hawaiano… ¿Insólito? Dejémoslo en curiosa iniciativa que recuerda a El club de los poetas muertos.
En definitiva, una lamentable adaptación de todo un clásico, irregular, simple y con un uso 100% palomitero debido a toda la pirotecnia empleada. Solo se salva la decente actuación de un creíble Will Smith; salvo eso, bochornoso.
Mediocre película tailandesa de acción desenfrendada , con lo que el exotismo está servido, a la par que la falta de rigor.
Aunque divertida y reconciliante con el chaval que vive en nuestro interior, resulta un poquito decepcionante, ya se sabe el dicho de, a donde fuiste no debes volver, mejor recordarlo como estaba, para no fastidiarla en su regreso.
Si alguien tiene el higadillo de aguantar casi dos horas de mujeres atacadas discutiendo sobre la vida y el amor con el transfondo de las novelas de Jane Austen (básicamente quejándose sobre ello) entonces adelante.
Sobrevaloradísima excentridad envuelta en forma de misterio y drama psicológico. Todo el enigma que aparece al principio va a parar a saco roto, perdiendo todo lo sugerente y estimulante que resultaba.
Es entretenida, no te llegas a aburrir, dura poco, pero es una sensación de decepción cuando sales del cine, como si lo que te han contando es intrascendente, te olvidas de ella esa misma noche.