La suma de los efectos CGI y la historia de ‘Transformers’ ha provocado en mí la sensación de ver una película sin alma. El arte lo tiene en lo visual, pero no transmite nada auténtico en su trama. Todo son tópicos y clichés que buscan la respuesta d
28 Semanas Después no es más que otra fallida e innecesaria secuela, cuyo argumento a veces parece de chiste, y que no tiene ni pies ni cabeza.
Blasfema, puerca, soez, indecente, pornográfica, Taxidermia se agencia esta ristra de sonoros epítetos e incluso lampa por alguno más estruendoso todavía. Debajo de la casquería no hay mal cine, no hay males artes: lo que naufraga, y cómo, es el atre
Hostel 2 parte de una premisa terrorífica y solo se dedica a potenciar fotogramas dantescos que no aportan mucho ni en originalidad ni crean el clima necesario para una película de estas características.
Está claro que las intenciones son muy buenas, aunque papaíto Lawrence debería darle algunas lecciones a su hijo antes de embarcarse en un segundo título. A buen seguro, todos saldríamos ganando.
El talento ha dado paso a la glotonería monetaria; aparece por momentos, pero no se produce la alegría que tuvimos con las otras 2 memorables entregas.
Al más puro estilo “”Torrente”” en la película podemos ver, entre otros a Danny DeVitto (productor de la serie original) y a The Rock, en un papel muy curioso. Una de esas cintas que siempre podréis afirmar no haber visto.
Last Days no pasa de explicar algo que hubiera podido decir en un cortometraje. Y hubiera sido muy bueno, pero una hora y media viendo a Michael Pitt deambulando es demasiado tiempo como para no plantearte si te están tomando el pelo.
La adaptación cinematográfica del best-seller ‘Memorias de una geisha’ es víctima de una dirección mediocre y de un guión con más agujeros que un queso de Gruyère. Su excesivo metraje y sus pretensiones de gran película hacen que el visionado se haga
La puesta en escena y la narración, aunque no acaben de ser demasiado personales, consiguen llegar a un nivel que sobrepasa el telefilm.
La cinta, otro comedero de olla, de Jean-Christophe Grangé, intenta picotear de diversos géneros sin éxito alguno, desde el cine de intriga, pasando por los asesinos en serie, e incluso con el western…
Si hubiera que comparar a Shrek Tercero con algún cuento, éste sería sin duda el cuento de la lechera, porque tanto va el cántaro a la fuente que al final se rompe
Los productores de “”El Sexto Sentido”” se encargan de demostrar el coma irreversible de los guiones cinematográficos, la muerte de la originalidad y la resurrección del plagio.
Película enfocada hacia un público muy menudo. De esas que hacen volar la imaginación de los pequeños y nos saltan las costuras de la boca a los mayores de bostezar. Apta sólo para niños.
Fracasa sonoramente en su intento de emular a los clásicos del cine negro, ofreciendo una historia que a pesar de estar basada en hechos reales nadie es capaz de creer.
Los primeros minutos de Un Engaño de Lujo no hacen sino augurar el peor de los desastres, pero hacia la mitad la película se transforma y remonta hasta convertirse en un aceptable producto de entretenimiento.
No es un peliculón y tampoco resulta divertida como era la primera parte. Es simplemente un producto más de la agotada “”fábrica de sueños californiana””. Las terceras partes… nunca fueron las mejores.
Nueva prueba en la dirección de David S. Goyer que tras el desastre de Blade Trinity, parece haber mejorado un poco, pero que aun le queda mucho camino para llegar a hacer una película buena.
Tras para mi una más que brillante primera entrega y una floja, flojísima segunda, pocas ganas me quedaban de pasar por taquilla para visionar esta tercera parte.
Una oportunidad perdida de revitalizar un género moribundo; inexplicablemente, pero moribundo.