La matanza de Texas: el origen
Recital de vísceras orquestado por una sierra mecánico, un cerebro desquiciado.
Recital de vísceras orquestado por una sierra mecánico, un cerebro desquiciado.
Una más entre tantas comedias románticas que repiten una y otra vez argumentos sensibleros.
A pesar de ser entretenida y de lo carismáticos que son sus protagonistas, Ocean´s Thirteen pasará a formar parte de la lista de terceras partes que nunca debieron rodarse.
Esta tercera parte es un poco mejor que la segunda. El argumento sigue sin cogerse por ningún lado, pero al menos es algo más lineal y menos enrevesado. Algunas escenas de acción están bien resueltas y otras resultan patéticas.
Es pobre, pero graciosa. No están ni Granger, ni Barker, pero está Cameron, un simpático actor que en los años cuarenta y cincuenta hizo algunos buenos papeles de rudo vaquero. Chistoso guión. Bonitos paisajes yugoslavos.
Si hay algo que destaca en la película es su reparto, lo demás es bastante mediocre.
No sabemos si las generaciones futuras descubrirán alguna belleza o innovación digna de culto en éste popurrí de estilos Kitsch, clásicos inmortales y universos típicos de la era pop , pero de momento parece que no es así.
Un cierre regular para una saga (palomitera) bastante decente.
Una Mujer Invisible denuncia una realidad a la que muchos damos la espalda, pero como propuesta cinematográfica, lo cierto es que deja bastante que desear.
A pesar de sus fallos, Piratas del Caribe: En el Fin del Mundo es una película de aventuras aceptable, que entretiene más que aburre, y que hará las delicias de los admiradores de esta popular saga.
Pretende jugar la baza del final sorpresa, pero se intuye demasiado pronto lo que va a ocurrir.
No tengo nada en contra de los efectos especiales, al contrario, son muy útiles en determinadas películas para conseguir un efecto más real, pero no hay que olvidar que los efectos especiales deben estar al servicio de la historia que se cuenta.
Peca de previsibilidad y es que, a poco que uno esté medianamente atento se percata perfectamente del misterio que muy de puntillas, oculta la cinta, y es fácil saber quien es el amenazado y el amenazante.
La historia es bastante simple, y pese a su excesiva duración, no consigue cerrar con éxito todas las subtramas que va creando, así que “Spiderman 3” es un producto irregular, que consigue su cometido, llenar las pantallas de espectadores…
Spiderman 3 es un pastelito de colores con bonitos efectos especiales. Lo sé, no digo nada nuevo.
Ambiguo, desvaido, triste y honesto, al tiempo, retrato de una obsesión, sí, pero filmada con gélido aliento documentalista, poco atractivo como entretenimiento cinematográfico.
Audrey Tatou regresa a la comedia romántica, pero esta vez no convence. No gustará ni a los incondicionales de Audrey Tatou, ni a los amantes de la comedia romántica…
Aún con el propósito de pasar un rato entretenido, y nada más, me costaría recomendarla. Pero lo voy a hacer. Eso sí, atenganse a las consecuencias. Más de uno puede salir del cine cabreado.
El niño de barro es un aceptable producto de entretenimiento, que se queda lejos del intenso y trepidante thriller psicológico que promete la publicidad.
No destaca ningún actor y nuestra Penélope hace aguas en cuanto a credibilidad encarnando el papel de una prostituta de lujo venida a menos aquejada de cáncer.