Domino
Telefilm de presupuesto holgado que no merece figurar en la filmografía de este hombre. Al fin y al cabo hizo El fuego de la venganza y la estupenda Marea roja. Amor a quemarropa, en mi altar de debilidades, ocupa un lugar preeminente.
Telefilm de presupuesto holgado que no merece figurar en la filmografía de este hombre. Al fin y al cabo hizo El fuego de la venganza y la estupenda Marea roja. Amor a quemarropa, en mi altar de debilidades, ocupa un lugar preeminente.
Al principio se hace un pelín pesada, con escenas rellenas de nada, insulsa y algo desconcertante. No se sabe si será un bodrio, un ejemplo de pedantería o, a lo mejor derivará hacia algo positivo. Y, gracias a Dios, sucede esto útimo
Si uno no es fanático de la saga, o no se regodea con los pequeños detalles de continuidad entre films, es difícil que se entregue al disfrute de una película por momentos anodina, imposible de sostenerse por sí sola.
Una buena idea, en un pésimo resultado. Sandrita, guapa, dedícate a las comedias románticas de esas que tanto le gustan a mi esposa, porque la verdad es que en este tipo de cine sobras.
El cine es engaño, al fin y al cabo. Haneke domina el medio cinematográfico, pero se burla de un espectador al que manipula con estilo. El cine es manipulación, al fin y al cabo.
Poema visual de orgasmos sincopados y calambres metafísicos. O sea, un batiburrillo de escasa utilidad que se acaba olvidando sin excesivo esfuerzo.
Es la peor de la trilogia que según las recaudaciones de ésta se transformara en cuadrilogía. La taquilla responde, y alguien mucho más inteligente que yo dijo una vez que “nunca le discutas a un éxito”.
Lo único positivo es que con infinitos proyectos inmediatos, el comic en el cine sigue más vivo que nunca.
A veces, la informática, un excelente montaje y un director con garra, hacen maravillas. La pena es que se olviden del guión. Para muestra, un botón.
Una película de terror con todas las estampas del álbum de cromos de las películas de terror… Aún así: visible, pasablemente entretenida, muy bien hecha, fantásticamente fotografiada…
Dadas las expectativas creadas y los precedentes… fiasco.
Una película que huye de la línea habitual en el cine español, pero que lo hace recurriendo a un argumento repetitivo y falto de chispa.
Película bastante floja, con grandes efectos especiales y alguna cosilla más. Pero con un argumento enrevesado con personajes que tratan de ser complejos, pero se tornan ridículos. ¿Por qué no hacen esto? Queremos comer palomitas mientas desengancham
Raimi ha confundido la complejidad con el exceso. En vez de una hora y media ha rodado más de dos, en vez de un villano ha reunido a tres.
La historia quizás demasiado sencilla, esta vez sí apta para todo público, sin doble lectura como ocurriera por ejemplo con la gran Shrek.
Brick es una obra desinflada por su escasez presupuestaria y su reparto adolescente, que dota a la cinta de una sensación de artificiosidad que (a mí por lo menos) despista y aburre.
¿Una película sobre la nueva vida de Fidel Castro en Miami? ¡Qué pereza! Fue lo primero que pensé, aunque a veces, hasta de lo más absurdo se extraen conclusiones interesantes.
Película falsa, hipócrita y moralista que necesitará mucho la gente del norte después del 11/09, pero aquí hace que se alarguen los minutos y se acorte la paciencia, con una insufrible película de guerra más.
La intención política también mezcla un poco los tantos, en una historia que muestra exaltados los valores de la sociedad espartana, militarista y autoritaria. Allá ustedes con las verdaderas intenciones yankis y de la película misma. ¿O es hilar dem
La aparición fugaz del propio Chaplin como un camarero mareado -un cameo de solo diez segundos a los sumo- no llega a ser ni siquiera, lo único rescatable de este pastiche. Telón lento.