El buen alemán
En fin, no es que cualquier película pasada sea mejor, pero por lo menos dejémoslas donde están, sin travestirlas bajo el liviano velo de lo posmoderno. Siempre nos quedará el original.
En fin, no es que cualquier película pasada sea mejor, pero por lo menos dejémoslas donde están, sin travestirlas bajo el liviano velo de lo posmoderno. Siempre nos quedará el original.
El Último Show es una película vulgar, del montón, que se basa en la fallida premisa del retrato de unos personajes igualmente fallidos, y cuyo único atractivo es el trabajo interpretativo.
En fin, si queréis pasar miedo mirad vuestras cuentas corrientes cuando termine la Semana Santa. Estoy seguro que en estos próximos meses se estrenará por fín esa película que digamos ‘esta noche no duermo’, pero no es esta, os lo aseguro.
Aburrida disertación sobre ética y valores morales que queda en un reduccionista prospecto de culturas enfrentadas no por la supremacía de la ciencia sino por el oropel del espectáculo.
Fallido intento de traer a este vértigo moderno de genialidades infográficas una forma de hacer cine clásica, desde el uso de lentes de la época a entenebrecer un blanco y negro demasiado extraño y poco real.
Directa al DVD. No hay más. Y ahí arrasará. Disney tiene estos requiebros del destino, su filón para continuar la leyenda.
Agradable de ver casi siempre, es un filme reconfortante aunque tal vez demasiado pacato en su planteamiento, que recuerda a ráfagas el de un costeado telefilme hecho “a la manera de la BBC”.
Notable ambientación, buen hacer detrás y ante las cámaras, pero una historia soporífera que sólo puede atraer el interés de apasionados de la música ‘country’ o ‘bluegrass’, incondicionales y estudiosos del cine de Altman o nostálgicos de la nostalg
Days of Glory denuncia una profunda injusticia histórica y rinde un profundo homenaje a aquellos soldados “indígenas”, pero que como película no está a la altura de la historia que cuenta.
Con este reparto era difícil hacer un bodrio, pero Walker lo consigue y nos presenta a un Orson Welles que parece un bulímico soplagaitas principalmente y aunque se presenta como un thriller, más parece una comedia porque la trama y las situaciones,
Según los sofismas del gurú, cualquier persona que reciba dinero de un banco no sólo tendrá que devolver todo el préstamo y sus intereses, sino que además perderá todo su patrimonio; es tan evidente la falacia que no merece la pena rebatirla.
Los corderos a lo mejor tenían que haber seguido callados. Han hablado ya mucho. Han contado demasiado. Cordero callado, cordero bonito. O cordero con patatas, pero no con mejillas. Ni en brocheta. En fin… Que ya desbarra uno…..
Extraño experimento de película de piratas que en su época fué un fracaso comercial con razón. Sólo se salva la actuación de Walter Matthau, que tiene grandes momentos.
Lo malo de ir acompañado al cine es que no siempre escoges lo que quieres ver. Así que esta vez volví a tener que soportar dos horas (encima estas películas malas duran siempre dos horas) de éxito comercial y mediocre.
Snyder apuesta por hacerle la cama al patriotismo sedentario norteamericano, dejando traslucir en varios momentos de la película que los espartanos luchan del lado de la lógica, la libertad y la justicia, frente a la barbarie persa, entregada al hedo
Ni fu ni fa ni do ni re ni al ni so ni mi ni du o tenga usted muy claro que aquí se produce la auténtica incertidumbre existencial. ¿ Que no me entiende ? Es que la película te deja catatónico, como una larva en una manzana expuesta al sol de marzo e
Rodrigo Cortés, que parece encantado de haberse conocido, nos marea y despista con un estilo visual variado pero no excesivamente original.
Una película que se hace pesada y que canta a copia cutre de estilo de aquellos años de gran cine. Hace falta empapar mucho más la película en la esencia de aquel cine.
Aunque el film comienza como una profunda exploración del alma de la mujer actual, la trama no tarda en desembocar en el folletín puro.
El producto más arriesgado que se haya visto en años dentro del panorama del cine español. Propuesta salvaje por momentos, rebelde al 100% y hecha con mucha pasión. Sólo por eso, la película se merece que le déis una oportunidad.