Manuale D’Amore 2
Esta vez, poco tiene que ver con el amor, excepto la historia de la pareja Gay. Secuela que sin ser más de lo mismo, es lo mismo pero sin más…
Esta vez, poco tiene que ver con el amor, excepto la historia de la pareja Gay. Secuela que sin ser más de lo mismo, es lo mismo pero sin más…
Con este Motorista Fantasma, Johnson deja claro que, por mucho que le gusten los superhéroes, eso no quiere decir que sepa hacer buenas películas sobre ellos.
Virus informáticos que se extienden, apariciones fantasmales, un futuro en peligro: todo un pulso a la paciencia del espectador.
Típica película infantil-familiar de las navidades, con un padre un poco torpe, que tendrá que ganarse el cariño de su hijo demostrándole que es responsable y trabajador.
Sé que esta película me hubiera encantando con 10 años, la putada es que ya tengo 30 y si me dejan las cosas a la mitad me suelo enfadar.
Con unos diálogos bastante cuidados (aunque algunas veces sean un pelín estúpidos), y con un argumento predecible, tanta trama entreabierta merecía un final más notable, nos muestra aquello tan sabido de que “”todos tenemos secretos””, s, sigue siendo
En fin. Cine entretenido ( ahí no hay discusión ) que se olvida con presteza. De todo tiene que haber en la viña del Señor. Si no fuese por las palomitas……
Nosotros, que parece que hemos sido de los pocos que no han tenido una experiencia religiosa durante su visionado, y que no hemos visto a Dios en el fondo del cartón de palomitas, nos limitaremos a decir que es bastante aburrida.
A pesar de ser un homenaje explícito a clásicos del género, a veces resulta interesante que un cineasta cocine un plato con los mismos ingredientes y empleando una misma receta.
Uno sale empachado de tanto truquito visual generado por ordenador y sin haber encontrado atisbo alguno de épica u emoción en una cinta que, precisamente, debería ofrecer ambas cualidades a raudales.
Malogrado (de nuevo) de hacer biopics de altura. Éste se queda en un inventario caótico de mujeres desnudas, colores y alucinaciones varias. ¿Será la sífilis del pintor o la ebriedad artística del director?
Mediocridad a lo largo de cuatro “”historietas”” que pretenden abarcar mucho más de lo que realmente pueden.
Infumable cursillo intensivo de geopolítica internacional hecha con innegables y talentosas formas cinematográficas, pero lastrada por un excesivo manejo de situaciones, personajes y subtramas que acaban por derrumbar lo que podía haber sido un visto
Sofia Coppola hace de su último trabajo un objeto de culto para determinados snobs, con algunas virtudes (además de la mencionada banda sonora, también hay que aplaudir el mostrar un punto de vista diferente); pero con defectos notables.
Película americana de terror al estilo japonés sobre un virús que trata de robar la vida de los seres humanos para de esa manera conseguir tener una propia. Mucho miedo no da, pero la idea te puede dejar pensando un rato.
En un primer momento la película promete, pero acaba siendo mucho envoltorio “”pop”” con poco contenido.
Cumple medianamente con sus objetivos, sonrisas incluídas, incluso nos deja un sabor a títulos similares a los que se hacian en la década de los 80.
Sólamente funciona en esa primera hora rápida y (muy) divertida (a ratos), porque a partir del ecuador Días de cine se convierte en un fallido drama de denuncia que aburre a las piedras.
Aceptable, sin alardes, musicalmente más que correcta, pero vacua, comida de amor propio, abarrotada de lugares comúnes en el género.
Noche en el Museo entretendrá y hará reir tanto a adultos como a pequeños, haciendo los delicias de éstos