X-files: Creer es la clave
Defraudará ya que la historia escogida tras tantos años no es lo que se merece una marca tan reconocida como ésta.
Defraudará ya que la historia escogida tras tantos años no es lo que se merece una marca tan reconocida como ésta.
Intentar homenajear tanto sin innovar nada no tiene sentido. El caos descontrolado y el salvajismo sin sentido le harán perderse en los bajos fondos de las videotecas.
Puede pasar como mero y digno entretenimiento y, esperemos, un final algo decepcionante para la serie, en el que parece que tiraron de un guión escrito hace años rodado con prisas para sacar algo de pasta, que nunca viene mal. Poco más…
Ni rastro del espíritu de las dos primeras películas. Se convierte en otra película más de aventuras con un guión flojo, pero que entretendrá a los menos exigentes debido a su alarde de efectos especiales. Si exiges mínimamente algo, decepciona.
Un plomo de cinta, horrible de digerir que se hace pesada hasta límites de auténtico record.
Que cierren ya la carpeta…
Sin embargo, el resultado ha sido muy decepcionante, y el intento del propio actor, muy al estilo de Woody Allen, de trasladar al espectador sus propios problemas resulta más que decepcionante.
Que es lenta, que da sueño, pero tiene buenos actores, yo no digo más.
Cuando Rob Cohen deje de hacer películas, todos seremos un poquito más felices.
La película recurre a lo sórdido con ínfulas de penetración filosófica y psicológica para dar vueltas sobre sí misma en un plano puramente efectista y anecdótico, sin verdadera capacidad para diseccionar o desplegar la humanidad de los personajes.
Otra obra minimalista que pretende hablarnos de un marginado social. Lenguaje parco y escasa definición de personajes en un tratado sobre la soledad que se queda corto a nivel emocional. Buena interpretación de Pat Shortt y poco más.
Es su sentido del humor a la hora de abordar ese conjunto de relaciones insanas, en definitiva, lo que le otorga una dimensionalidad humana que a duras penas revitaliza la esquemática exposición de estereotipos.
El director no ha sabido sacarle partido a un explosivo y sobresaliente reparto y se ha quedado en un telefilme sin pulso. Tan muerto como el hijo del protagonista.
Un decepcionante blockbuster veraniego que promete más de lo que finalmente da.
No es país para viejos, ni película para Oscar.
Una película de mero entretenimiento, fiel al esquema y al servicio de Will Smith haciendo de sí mismo. Palomitas veraniegas y poco más.
Se estrella en un punto del desarrollo para convertirse en algo trágico y en ese aspecto fracasa estrepitosamente.
Interesante y cruda película, pero nada sobresaliente.
Es amena, pero no convincente pues, teniendo un buen material: interesante historia y estimables intérpretes, la verdad es que acaba resultando algo deslavazada, realizada con un deseo de ambición (o así lo parece), que acaba por resultar distante.
Para ti que buscas engreír tu misoginia, o si apreciar bellezas acaloradas por el deseo es lo que te emociona, el subgénero “”mujeres en prisión”” es el aliciente indicado.