La vida sin Grace
La vida sin Grace es una película mucho más ambigua de lo que aparenta en primera instancia: bajo su pátina de drama en clave de road movie se esconden múltiples lecturas, que bien pueden dar mucho que hablar.
La vida sin Grace es una película mucho más ambigua de lo que aparenta en primera instancia: bajo su pátina de drama en clave de road movie se esconden múltiples lecturas, que bien pueden dar mucho que hablar.
Otra de tantas cuyo argumento risible, predecible y más simple que el mecanismo de un chupete, lleva la historia a los mismos y consabidos cauces de siempre.
El argumento es sencillo, otra cosa que buscar. Peleas coreografiadas, como las de antaño, que si tu me soplas yo te araño,y otra vez vuelta a empezar.
Película clásica de aventuras, entretenida a ratos, con alguna buena escena de acción, pero falta de la garra de la que pueden presumir sus antecesoras y, lo que es peor, una frustrante recta final.
Una impactante cinta de cine familiar que aunque original, puede llegar a cansar, como un caramelo envuelto en papeles de chillones y explosivos colores, gusta, pero podría haber sido mucho más, lástima.
Fast Food Killer puede verse con toda tranquilidad, si es que uno tiene mucho (pero que mucho) tiempo libre y nulas ganas de pensar, en un producto anodino que, por contra, no llega a causar sopor, y que por descontado contará con una segunda entrega
Una película tan intrascendente que lo único que podría justificar su visionado sería alguna escena aislada y Erica Leerhsen, de la que aquí podemos disfrutar algo más de lo que estamos acostumbrados.
Serie Z para videoclub.
La Boda de mi Novia sigue la estructura típica de cualquier comedia romántica, y aunque no sorprende, sí es ligeramente superior a la mayoría de ejemplos actuales del género.
Es una copia de “”Solo ante el peligro””, pero no varía lo más mínimo con el resto de spaguettis. Tiene todas sus virtudes (en este caso mínimas) y todos sus defectos (abundantes en esta ocasión).
Ni todos los CGI´s, ni toda la Sci-Fi, ni todos los animalitos del mundo pueden cambiar el paso del tiempo. Parece que, después de todo, Indy no encontró el Santo Grial.
Sin duda la mayor característica es una estética que navega entre lo insólito, con vocación molesta, la atmósfera lograda en su lúgubre fotografía. Tiene la gran virtud de envolver la imagen en la locura que se relata, con un principio ciertamente im
Toca temas de índole político-social-religioso-metafísico, logrando una difícil mezcolanza de más difícil digestión. No es que sea muy mala, se puede ver y no molesta, pero es que resulta muy larga, o peor aún, se hace, logrando que el tedio gane.
Película que no se debe desconocer por lo que entretenida pero que se une a la eterna lista de los fallidos intentos por hacer un buen cine de terror.
Insulso batiburrillo de moralina para consumo teenager con secuencias de acción bastante poco impresionantes, humor absurdo e inocuos excesos.
Charles Bronson ha vuelto, pero no lo echábamos en falta.
Media hora inicial abrumadora, ejemplar, un jodido clímax que deja en pañales a todos (A TODOS) los que pretenden hacer cine de acción y/o aventuras en pleno siglo XXI y que nos deja exhaustos y boquiabiertos. Pero nada más.
Fallida mezcolanza entre comedia costumbrista y relato romántico con aroma gallego-argentino que intenta dotar de halo poético a una historia algo endeble, firmada por el responsable de “”El hijo de la novia””.
La brillantez del guión escasea, alcanzando un tono autoparódico propio de todo producto que se ahoga en su propia complacencia.
En efecto, viendo este film no se aprende nada nuevo sobre el célebre duelo en O.K. Corrall, pero tampoco sales del cine exigiendo el dinero a la taquillera (bueno, en su día bastanes críticos al menos lo pensaron).