Las ruinas
Es una correcta cinta de terror que logra incomodar sin recurrir a los sustos manidos de otras monster movies. La mayoría del horror sucede a plena luz del día y sin golpes de sonido bruscos o movimientos de cámara mareantes.
Es una correcta cinta de terror que logra incomodar sin recurrir a los sustos manidos de otras monster movies. La mayoría del horror sucede a plena luz del día y sin golpes de sonido bruscos o movimientos de cámara mareantes.
Al igual que hizo en la pequeña obra maestra “”Smoke””, retrata magistralmente sentimientos humanos de forma sutil, convirtiendo a sus dos personajes centrales en seres entrañables, desunidos por distancias geométricas y secretos malentendidos.
‘Las Ruinas’ no deja de ser un film de supuesto terror, donde los sustos ceden su sitio a la paranoia mental y la angustia del encierro, mucho más barata y quizás más impactante.
Un nuevo acierto enmarcado en los casinos de Las Vegas. Normal, estando Kevin Spacey.
El padrastro es un slasher de los ochenta que cambia el planteamiento tan de moda en esos tiempos del tipo viernes 13 o la saga HALLOWEN por un terror más psicológico creando un personaje de carne y hueso con quien identificarse.
“”Rebobine, por favor”” ha conseguido mi reconciliación con Michel Gondry y espero que no rebobine, y siga por este camino.
Una película tan ingenia y optimista como su protagonista, con un buen arranque, donde los números musicales salvan una trama demasiado facilona, que va perdiendo enteros a medida que se acerca el final y se intenta poner más seria.
Bonito cásting, que durante todo el metraje parece enfrascado en ver quien está más sobreactuado de todos y claro, estando Jack Nicholson de por medio, el listón estaba muy alto y todos se ponen a hacer caras y a gritar como locos.
Interesante, curiosa y hasta original película del oeste, contada bajo un prisma a la vez desmitificador y glorificador, donde la leyenda y el realismo poético se dan la mano de forma muy atractiva y sugerente.
Tanto fans de Eastwood como seguidores del buen cine de acción no deberían perderse esta bala cinematográfica de 7’92 mm.
Cuatro solventes actores (más un ausente Luppi) y un pulso que no tiembla en la dirección de estos noveles que a veces tiene su principal lastre en los giros que Luís Piedrahita y Rodrigo Sopeña proponen.
Gags geniales, buena animación, pero con una trama pasable pero bastante mejorable.
Simpática comedia teen que puede resultar algo light para los seguidores más acérrimos del director, pero que tras su fachada, pretendidamente artificiosa, se esconde la autenticidad. No acepten copias, este es el cine trash original.
Una ópera prima en la que descubrimos las distintas etapas por las que pasamos del amor a la ruptura
Se trata de una película elegante y sutil, con dosis de comedia y muy bien planificada y narrada. Sus primera hora es muy buena, con la exposición, elaboración y finalización del plan, y más tarde sigue estando bien, aunque algo menos.
Michel Gondry se aleja de las paranoias mentales de sus últimas propuestas para traernos una sencilla comedia repleta de humor donde, como ya pasaba en su película La Ciencia del Sueño, da rienda suelta a la imaginación de cartón y papel.
Trece entre mil supone un esfuerzo necesario para hacernos llegar el dolor de la barbarie y la injusticia en forma de documental.
Sinceramente me quedo con su moraleja “”Una persona es persona, por muy pequeña que sea…””. Aunque luego cada uno puede pensar lo que le venga en gana…
El terror vegetal de Las ruinas se antoja lo suficientemente entretenido y original como para no dejarnos con esa ingrata impresión de que nos han vuelto a tomar el pelo. Al menos, no del todo.
Reconocimiento, poder, ambición, fracaso y venganza en las dosis justas para convertir el libro “Bringing Down The house” en una película para todos los públicos sutilmente inspirada en hechos reales.