Saints and Soldiers
El espectador sigue con mucha atención la historia, quedándole al final un muy buen sabor de boca, dado el humanismo, que no pacifismo, que desprende la película en su mensaje final.
El espectador sigue con mucha atención la historia, quedándole al final un muy buen sabor de boca, dado el humanismo, que no pacifismo, que desprende la película en su mensaje final.
Seraphim Falls, es un western, muy entretenido y logrado en su primera parte y que se vuelve pretencioso en su final, que te deja un sabor de boca amargo. Pese a ello, se merece un visionado tanto por su ritmo como por sus protagonistas.
Película entretenida, aunque su metraje se antoja demasiado largo y su historia demasiado obvia; el pretendido empaque de sus personajes se convierte más en un lastre que en una virtud.
Siguiendo la racha de nostalgia ochentera, estamos en 1988, y ante la enésima película de agentes de la ley y narcotraficantes, a parte de su magnífico reparto, cuenta con otra virtud: es una buena película.
La película hace un repaso por las miserias, trucos, engaños, vicios y demás virtudes del mundo de la comunicación y su materia prima.
Un buen comienzo para el Festival de Cine de Málaga y para creer en las casualidades.
Una película que conecta con el espectador honesto y abierto a la reconciliación con el cine español.
Por ello Zemeckis, consciente del poder de la animación, además de una típica historia navideña sobre el desencanto de algunos niños se ha divertido y ha hecho un espectáculo divertidísimo y emocionante.
Todo encaja en la buena música, la fotografía, acoplado con la dirección elegante del director, el filme mantiene el interés en todo momento, todos sus golpes de efecto están bien engrasados y nada chirría hasta el impactante final.
Extraño, fascinante y nada convencional filme de Maurice Pialat, que adapta la célebre novela de George Bernanos. Y lo hace con precisón milimétrica, llena de estupendos diálogos…que resultan demasiado literarios y no demasiado cinematográficos.
Sin duda este es el mejor filme del bueno de Aured que cuenta con un guión imaginativo de Naschy. Con los fallos de siempre en este tipo de caspas ya que la acción tarda en desarrollarse, la fotografía está prácticamente quemada lo que le da un ciert
Parodia inteligente, ya era hora, sin la chabacana, soez y torticera costumbre americana de insultar al espectador con las escasas exigencias artísticas. Y grandes comerciales, claro.
La inclusión de Charlton Heston en el reparto aseguraba el calificativo de épico al largometraje realizado por Rudolph Maté, un verdadero especialista en filmes de aventuras.
Una película muy agradable, si bien previsible, pero perfecta para sentirte impactado y emocionado al ver estos dos grandes actores interpretando un drama muy real y cotidiano.
Hollywood, por primera vez en muchos meses, ha conseguido un producto de intriga realmente estimulante y, lo que es más relevante, muy original, sin ser ni un remake ni una secuela.
Se trata, en cierta forma, de una película histórica al relatar diverso acontecimientos reales de los Estados Unidos. Novelada, pero clara en su manifestación de unos acontecimientos básicos para el devenir de la creación de Los Estados Unidos.
Está tan bien hecha que no deja lugar a la sorpresa, la innovación o cualquier tipo de riesgo que no está contemplado en este milimétrico retazo de cine.
Aceptable pastiche convertido en una evidencia de que el cine clásico de inspiración monárquica tiene todavía futuro…
Cosas que perdimos en el fuego merece ser vista por el mero hecho de contemplar al atormentado personaje al que da vida Benicio Del Toro, por otro lado, muy en su línea, y que en cierta manera nos recuerda a su papel en 21 gramos.
Una primera mitad divertidísima da paso a una segunda mitad menos graciosa, pero toda la película está trufada de claras referencias musicales, cameos y mucha mala leche.