Rebobine, por favor
Un verdadero alarde de originalidad, añoranza y reciclaje en torno al que Michel Gondry ha construido una historia casi de manual para que una idea brillante, una visión de genialidad, se convierta en largometraje.
Un verdadero alarde de originalidad, añoranza y reciclaje en torno al que Michel Gondry ha construido una historia casi de manual para que una idea brillante, una visión de genialidad, se convierta en largometraje.
La Noche es Nuestra, es un muy buen film de intrigas y venganzas, con un soberbio final, realizado de manera inteligente, sin ser pretencioso, es un interesante propuesta de la cartelera que no decepcionará a nadie.
Las Cuatro Plumas es un viaje por el África inhóspita, bella y a la vez cruel, donde se nos muestra una bonita historia sobre la amistad, el amor y el valor.
Robin Hood, es una bonita y simpática película, que alegró y alegrará muchas tardes a muchas personas, apta para todos los públicos, donde no sólo querremos ser Robin, sino también Azeem el Grande (¿El nombre se lo puso él?).
Sorkin se viste de largo y le pone en bandeja de plata a un Nichols sobresaliente un guión de hierro y unos personajes interesantísimos. Todos ellos al servicio de una historia tan valiosa como honesta.
The addiction es un estudio o exploración sin concesiones de la maldad inherente a la especie humana y de nuestra fascinación respecto a ella y a las históricas barbaries cometidas por la humanidad.
Modernidad y ciencia contra atraso y superstición; igualdad contra racismo, belleza contra fealdad… la inmortal obra de Victor Hugo espléndidamente plasmada en la pantalla.
Gray dirige con mano muy firme, logrando una excelente cinta con soberbias escenas de acción, que causan incluso verdadera angustia, como la implacable persecución en coche en medio de una intensísima lluvia.
Michael Douglas, en un papel atípico, hechiza al espectador con su entrañable locura quijotesca, en una historia que no puede dejar de recordarnos en cierto modo a la maravillosa El rey pescador, de Terry Gilliam.
Excelente cinta española, que si bien no supera a “”Te doy mis ojos””, la anterior película de Bollaín, deja muy buen sabor de boca, aunque su cierre sea algo cojo.
Una buena película sin necesidad de artificios.
Repleto de valores humanos, como la solidaridad, la amistad, la aceptación del diferente, el sentido más allá de lo lúdico de la pertenencia de un juguete, la película se degusta como un manjar, no en vano tiene un ritmo de una agilidad portentosa.
Hawks supeditaba la parte escrita al actor en cuestión y no dudaba en variarla o en improvisar si con ello lograba esa perfecta unión personaje-actor…
Notable interpretación de Samuel L. Jackson, en una película que combina la biopic pujilística con un consistente retrato de sus personajes.
Siempre estoy diciendo que el cine español ultimamente solo genera porquerías, esta vez he de comerme mis palabras, y quitando las cosas que ya he dicho, estamos ante una genial cinta “”de casa”” que, analiza “”nuestras miserias””.
Lleno de amor a la vida, se trata de un canto a la amistad, al entendimiento entre los pueblos, en contraposición de la cruenta y aterradora sombra de la guerra.
Sin ser una película redonda, George Cukor logra una de las mejores comedias de la historia del Cine, con unos inmensos Spencer Tracy y Katherine Hepburn, que nos encandilan con su encomiable actuación y su gran simpatía en la gran pantalla.
Gloria a los expresionistas. Gloria a la novela gótica inglesa. Gloria infinita al cine en blanco y negro de terror. Cuando nos agobien los infumables productos de la chabacana industria de hoy, toca tirar de DVD y buscar la excelencia…
Polanski,desde el arranque, anuncia una nueva forma de hacer cine. La tensión entre los personajes va creciendo y la lucha entre los dos hombres se hace inevitable, pero la solución que propone el director es de lo más original.
Es clara la pertenencia del filme al género negro, pero gracias al buen hacer de Hathaway la película se convierte en un thriller que roza por momentos el cine de terror.