Muy divertida comedia francesa basada en la vieja e irreconciliable rivalidad de los franceses con los norteamericanos. A los franceses les encanta encarnar la esencia misma del antiamericanismo a la europea y esta película la presenta llena de color
El acoso a que es sometido el protagonista provoca un interesante debate sobre si, en esa situación, es correcto que uno se tome la justicia por su mano. En este caso con un agravante: el que toma la decisión es un abogado defensor de la ley.
Por encima de todo, El baño del Papa es una película de esperanzas frustradas, de desesperación, de sueños tan quijotescos como el de hacerse rico instalando un baño público con ocasión de la visita del pontífice.
Gracias a un trabajoso guión suyo, junto con Gérard Brach, se nos va introduciendo en un mundo de realidad-fantasía, alucinatorio y surrealista, donde los fantasmas propios y extraños hacen acto de presencia para llevar, poco a poco, a la locura.
Consigue atrapar, emocionar y, sobretodo, consigue hacernos creer que Isabel Coixet sigue en una absoluta plena forma. Elegy no deja de ser, al margen de sus fallos, una sublime, conmovedora y trágica película.
Excelente comedia retro que bebe de varias fuentes muy en boga ahora mismo; el revival grindhouse, el fenómeno casting (OT, Tienes talento y sucedáneos), y los mockumentarys.
Parece que muy pocos se han planteado siquiera la posibilidad de que el monstruo sea sólo eso: un monstruo. Y yo digo, ¿por qué no?
El pulso de James Gray, la potente presencia de Joaquin Phoenix o un guión milimétricamente construido, hacen que esta noche sea realmente inolvidable, trágica en su contenido, y espectacular en su aspecto formal.
Un gran western que quizás no esté convenientemente considerado por lo ya apuntado anteriormente, porque, además del puro western, aparecen la comedia y el musical con fuerza. Pero es una excelente muestra de cine bien hecho en el Hollywood dorado.
Navegando entre las pantanosas aguas de la comedia y el drama con una dosis surrealista que resulta deliciosa Cashback tiene momentos de una plasticidad increíble y una agudeza visual bestial.
Da gusto ver cine español tan curiosete como esta película, recomendable y haciendo además alegato a la amistad, algo de lo que parece que ahora por las prisas, el trabajo y el aire estresado que llevamos parece que nos hemos olvidado.
8cho citas se nos presenta como una propuesta fresca, con mucho humor, diferente y entretenida.
Rebobine por favor es un canto al cine, una epopeya donde unos perdedores homenajean la esencia de vivir haciendo magia con los únicos medios de la ilusión.
Una película emotiva, llena de vitalidad, cuyos personajes son un encanto. Una historia que llega a lo más hondo del corazón y un hallazgo para la vista y el oído. Una película para no olvidar.
Los aficionados al cine de terror fácilmente digerible es mejor que no lo vean o terminaran vomitando hasta la primera comunión, esto es pura crueldad sin nada que contar excepto las perversiones ocultas de personajes sin rostro.
Una película tan humana y tan jugosa, tan exageradamente realista, que mientras la presencias parece que estés compartiendo esas situaciones con esos extraños y sensiblemente tratados “”savages””.
Cocteau hace uso del vodevil para desdramatizar la acción, y estructura el filme en secuencias donde los personajes interaccionan entre sí por parejas.
Hay que entender a Horton en su contexto, que no es otro que el de una fábula explícitamente pensada, guionizada y animada para el público más menudo, no para sus acompañantes.
La película transita por el universo Coen. El desierto (de arena o nieve), territorio inabarcable como un personaje más, en el que sobreviven las personas, sus actos y las consecuencias de sus actos.
Por su espectacular forma de rodar, las películas de Max Ophüls hay que verlas más de una vez. La primera siguiendo la trama. Las siguientes al que hay que seguir es al propio Ophüls.