Un film perfectamente consciente de su responsabilidad comercial. Divertida y entretenidísima. Buena y magníficamente atada a nivel de guión. Solo algo larga.
Forgettin about Sarah Marshall pretende tener un mensaje de seguir adelante después de tener el corazón roto, sin embargo lo unico que puede causar es risa y admiración por una comedia tan completa e inteligente como la que nos regala Jason Segel.
May Payne es un film que cuando termina da la impresión de haberte robado unas horas importantes de tu vida. Un engaño que persiste hasta el final.
Un golpe de suerte… puede arruinar tu vida
Excelente film de humor negro negrísimo, de Ettore Scola, donde los árboles sí dejan ver el árbol de la denuncia social de unos seres humanos que viven miserablemente todos los días, y carecen casi de cualquier atisbo moral y/o ético.
Fallida, por ambiciosa, hueca, íntimamente despojada de la chispa que se le exige a una cinta de esta envergadura mediática, Australia termina por aburrir al personal exigente. Al otro, al que va poco o nada al cine, esta es su cinta. Sin duda.
Siete almas, siete motivos para cautivarte y remover tu corazón.
Transporter 3 es una excelente opción para disfrutar del cine de patada en la boca con los amigos. Otra más de acción descerebrada que tanto gustan a este crítico. Y miren, señores, que me ha molado.
Un film lleno de acción, seres fantasticos, humor negro que no decepciona pero que no podrá sobresalir demasiado del resto de heroes y superheroes.
En definitiva The Spirit es la mayor decepción del año , que no la peor película ya que los que conozcáis a Miller sabréis que esto es solo una muestra más de los innumerables estilos que toca este magnífico genio.
Australia es una cagada pretenciosa de dimensiones más grandes a las que pretende ser como film.
Esto no es Bond, pero me gusta.
Una entretenida y fugaz cinta presenta Disney que parece retomar el ritmo con esta película hecha a la medida de los niños de hoy
Simon Pegg hace lo que puede, aportando su interesante forma de interpretar a un personaje mediocre pero querible.
Un simple relato dentro de un viaje, con un par de momentos simpáticos, una puesta minimalista, y la presencia de los bellísimos paisajes montañosos que llenan los silencios de la narración.
Un film que, sin dejar de apelar a fórmulas arcaicas, al menos posee un encanto propio, que en muchos momentos parece reposar en el rostro desencajado de la excelente Michèle Laroque, y en otros, en la mordacidad típica del mejor espíritu francés.
Para poder hablar de terror debemos entender lo que William Friedkin filmó, todo el trasfondo moral que implica, el argumento que toca uno de los temas que más tememos pero del que nadie quiere hablar.
Desde Cassandra´s Dream Woody Allen rompe con esa comedia limpia que lo caracterizo durante tantos años y ahora aquí en Vicky Cristina Barcelona nos ofrece un drama acido en donde dos culturas chocan y terminan por despedazarse.
En Mamma mia! la falta de riesgo resulta atroz.
La unidimensionalidad de los tópicos más repetidos en su carrera, aquí se encuentra reemplazada por una propuesta más oscura, más difícil de digerir, más compleja y contradictoria, con la misma dosis de entretenimiento y menor solemnidad.