Buscando a mi papá
Es una segunda lectura donde se aprecia mejor sus cualidades, plasmadas en una fábula sobre la amistad.
Gere y Lane se reúnen por tercera vez en un set para sacar adelante esta película romántica que tiene siempre su público fiel
Violencia y… poco más.
Mostrar el peso de quizás esta estructura narrativa de historias entrecruzadas esté ya demasiado ligada al director, como su marca de fábrica, asociado en demasía a él.
“”El rey de la montaña”” es un digno intento de “”hacer otra cosa”” en el cine español pero que se queda en eso, en el intento
Scott pisa con pulso terrenos medioorientales y da su visión explosiva del conflicto. Espionaje de altura, ritmo incesante, concesiones al efectismo. Lo que el nuevo Scott (el antiguo murió con THELMA & LOUISE) viene practicando.
Nuevo retrato de la Cuba bloqueada, pero libre de complejos. Fábula deliciosa sobre un sueño común de felicidad levantado a golpes de ingenio y autenticidad. óptica irónica para enfocar realidades de fondo amargo.
Interesante en una primera parte en el que asistimos con interés al encuentro entre los dos protagonistas y su desarrollo dramático y su relación con los escasos personajes secundarios.
Espectaculares secuencias bélicas e intimistas, aunque en éstas flojea un poco.
Tiene que ser el drama duro de un ángel caído en desgracia sin alardes ni pirotécnica el que nos de unos de los filmes más honestos, refrescantes y audaces de los últimos tiempos.
No tiene nada de particular, más que ver a viejas glorias (veteranas más bien) del western, tratando de reverdecer sus marchitados laureles.
Allen regresa a terrenos que gobierna con intuición y frescura. De nuevo el amor, su reflexión, su gozo, el torbellino que genera. Y Penélope Cruz abrillantando de genio las escenas más divertidas.
La Camorra sin adornos, sin brillos, desnuda y brutal. Mosaico turbio y desolador de realidades complejas. Cine que ennoblece el cine.
un film muy interesante lleno de bellas imágenes que nos ofrece la forma original de hacer cine del señor Hal Hartley
Los Coen retoman la parodia desmadrada que dominan, su humor genuino, su talento visual y literario. Artefacto de soberbia construcción, maraña inteligente y juguetona, puro cine de autor(es) y de actores más cómplices que nunca.
La película derrocha modestia y sanos propósitos. No brilla, pero emociona. Nada sorprende, pero logra cautivar. Retrato de época y cóctel de excelentes actrices. Verónica Echegui revalida su hueco entre las grandes.
Más cercana a títulos como La Sombra del Reino que a Syriana, la nueva película de Ridley Scott es un divertimento de gran calidad, que nos vuelve a regalar una magnífica interpretación de Russell Crowe y nos permite descubrir a un buen actor como Ma
Frenética sucesión de secuencias plagadas de efectos especiales, persecuciones de coches y diversas secuencias mil veces vistas y mejor realizadas.
Conciencia ecológica y sabor asturiano. Cine de factura pequeña, enorme en altura ética y humana. Digno retrato con acento crítico condenado a la (injusta) ignorancia taquillera.