Absolutamente recomendable.
Es una película perfecta para agitar conciencias, y se queda en una exposición muy coirrecta de hechos, aunque solo eso, una exposición.
Si verdaderamente lleváis el espíritu de la diversión sin complejos en la sangre, ved esta película.
Interesante, pero insuficiente.
Un verdadero ejercicio de humanismo hecho película.
Humor sano, limpio, inocente, del que parece que ya no quedaba desde que American Pie irrumpió en nuestras vidas para quedarse.
Un retrato de la historia de Inglaterra bastante correcto, pero que no llega a ser la película podía haber sido. Una lástima.
Una película para emocionarse.
Los que conocéis a Loach, ya sabéis de que palo juega la película.
Dejará un buen sabor de boca al espectador.
Sin duda, una película para perdurar.
Podéis darle una oportunidad, al menos por lo que pudo ser y no fue.
Hará las delicias de todos esos pequeños personajillos post-adolescentes que visten gafas de pasta y Converse All-Star.
Un intento agradecido de reavivar la franquicia de Francisco Ibáñez, pero tristemente fallido.
Denzel Washington, Rusell Crowe, cocaína, los años 70 y dos horas y cuarenta minutos de metraje. Tres de esas características nos recordarán a Atrapado por su Pasado o Scarface, lástima que esta cinta no lles llegue ni a la suela del zapato.
Otro logro por parte de Del Toro; una cinta fascinantemente dorada cuyos fallos se esconden detrás de sus propios muros, sólidamente construidos. Ésta es la película más entrañable, conmovedora, veloz y divertida de lo que va de año.
Una debacle fílmica.
No os hagáis ilusiones. Coixet sigue siendo Coixet.
La vistosidad de la producción, combinada con la habitual frescura de las historias de Asterix, hacen de la película un disfrute ejemplar.
Si querían hacer la película con un trato humano en todo momento, hay ciertas cosas que no te puedes permitir, pero ello no implica que tengas que convertir una película de monstruos en una historia de amor.