Aunque me encanta Sadler, y veo todo lo que hace, esta película tiene cosas que mejor dejar pasar, eso si, si queréis que os sorprenda en el cine evitar ver el trailer de la película (así os podréis reír a carcajadas)
¿Porqué este hombre se empeña en llevar esa melena tan horrible?
La peli se deja ver y no molesta, sobre todo por ver en acción a un grandísimo elenco interpretativo, con lo mejorcito del cine español del momento. Sin embargo todo es previsible, blando y sentimentaloide, tanto que resulta falsa.
Para ver e inmediatamente olvidar, y es que el director Edward H. Griffith no convence en su narración y chafa cualquier posibilidad que sobre el papel tenía.
Simplemente recomiendo para el bien de la salud mental, se mantengan alejados de esto. No pierdo más el tiempo con semejante estropicio.
Véase el cine sobrio de Mamet asentado en un guión tan perfecto en su estructura como obvio a la hora de abordar la Imagen del substrato espiritual que en todo momento explicita hacia dónde se dirige este eficaz retrato de acciones.
La cinta de incierto desarrollo se va volviendo un poco predecible en su mitad pero la mezcla de drama, thriller y romance puede atrapar a los espectadores que quieran entretenerse.
Elvira Lindo es una todoterreno. Sabe manejar la palabra para contar una historia cercana de la forma más irónica y sensible posible, como es capaz de denunciar de forma contundente y acertada, los problemas que rodean a nuestro mundo.
2 horas divertidas, amenas y bastante bien llevadas, una peli veraniega más, para cubrir el expediente, aparte, los efectos especiales son !la leche!
No lo niego, El caballero oscuro se acerca a filmes de superhéroes tan radicalmente distintos del resto como El protegido, pero en conjunto va condicionada por un presupuesto utilizado, en ocasiones, de una manera exagerada, pero siempre muy bien dis
Tiene guasa que el hombre que quería justificar que no era comunista filmara una de las escenas más rojas que ha visto el cine.
Negulesco evita con éxito la lágrima fácil y sigue a los personajes con movimientos aparentemente sencillos de cámara e introduce algunas secuencias para enmarcar.
Esta es una de esas cintas que podrían compararse con “”Amelie”” donde todo es mágico, fresco y bien llevado.
Es simpática en todo momento, pero es muy cierto que va de más a menos. Y la estética de su buen director, Emilio Fernández, da lugar a bellas estampas, con esos cielos tan espléndidos y algún momento de gran lirismo y belleza formal.
Lo mejor de esta chorrada es el culo que enseña la Tomb Raider Angelina Jolie.
Una película de animación para todos los públicos que, a diferencia de varias de sus antecesoras, divierte por la creación de un personaje simpático y entrañable y emociona por un comienzo merecedor de más de un aplauso.
Un insulto al espectador, una basura despreciable que se hace llamar cine, unos chistes pasados de rosca.
Este Vampir-Cuadecuc es más moderno que cualquier superproducción que podamos ver en estos momentos. Algo diferente a una obra maestra.
Una historia extravagante pero tierna, aleccionadora y que en sus extremos y pasiones tiene los ingredientes de su encanto.
Con una evolución predecible y a la vez lenta y unos personajes que consiguen provocar escasa empatía en el espectador.