El tema amilana al espectador, haciéndole sentir terror a causa de, tanto criaturas sin alma como de nuestros propios vecinos, llegado el caso. Y ahí radica su mayor virtud, que el miedo viene tanto de lo desconocido como del prójimo.
Hay un tufillo sentimentaloide que impregna toda la cinta, hecho que se evidencia con claridad en su almibarado final, pero es que a Henry King le gustaba mucho ello y la verdad es que lo filma con buen pulso.
Una arriesgada y estudiada historia sobre la violencia gratuita, nuestra impasividad ante los hechos, la brutalidad del ser menos humano de todos… El problema es que Michael Haneke ya nos había contado la película.
Su mayor virtud radica en su humildad: una sencilla fábula que agradará a pequeños y adultos por igual gracias a su acertada combinación de acción, risas y moralina exenta de edulcorantes.
Fuegos de artificio, mediocridad, pura y desinflada mecánica de thriller rancio y desgastado. Hace mucho que el policíaco dejó de lucir esplendores, pero Harlin no lo sabe. Ni sucia ni oscura ni arriesgada ni novedosa. Puro vacío.
Esta mediocre cinta (aunque también deberíamos tener en cuenta que es el voluntarioso primer trabajo del director y del guionista de este film…)tiene algunos momentos interesantes.
Comedia simple, sin sorpresas y de trámite llevadero, pero que no consigue hacer justicia a este clásico de la televisión.
Esta es la historia de un recorrido, de la búsqueda de uno mismo, un puzzle sobre la inseguridad y la vida en sí. Un retrato originalísimo y muy personal sobre aspectos básicos en la vida de una persona cualquiera.
El canto de cisne de un maestro indiscutible del cine, John Ford.
Siendo una broma cinematográfica – centrada en crear sensaciones – , sorprende la propuesta en torno a los límites entre realidad y la ficción, límites que pueden extrapolarse hacia el debate moral en una película que juega a ser inmoral desde la rep
Magnífica y recomendable película, cuyo final anti complaciente y su excelente dirección significan un golpe de aire fresco en un género infestado de tanta cutrez.
Hay un minucioso estudio de los personajes, un complejo discurso acerca del sentimiento de culpa (véase un flashback clave y brutal), del encuentro de uno mismo, de la inutilidad de la violencia. Sin duda alguna, unos temas muy comunes pero represent
Expectativas aparte, lo cierto es que no deja de ser una película de fantasía bastante correcta y con una producción realmente cuidada, muy superior a la mayoría de subproductos que aparecen de vez en cuando “”por arte de magia””.
Baiz dirige correctamente, pero se equivoca en su dispar construcción de personajes, que al intentar aunarlos bajo una única idea y tono, deja a los tres protagonistas a kilómetros de lo que podrían haber sido.
El príncipe Caspian es una aventura mucho más oscura y sangrienta (sangrienta de acuerdo a lo que podemos esperar de una producción Disney) que la anterior.
Las Crónicas de Narnia: El Príncipe Caspian es una más que digna película fantástica que hará disfrutar a los más pequeños y que ofrece un rato entretenido para los adultos.
No estamos ante la presencia de un policial más, estamos ante la presencia de un policial que en manos de James Gray se ha potenciado de una manera notable, con una narración de alta calidad y unas actuaciones soberbias de todo su elenco, pero sobre
El guión es uno de los más inteligentes y originales con los que me he podido topar en lo que llevamos de año, y tiende hacia una clase de historia de la que el cine actual está muy necesitado.
Película que por vía de la sencillez y el minimalismo pretende que sean los sentimientos de los personajes la única fuerza de atracción de la historia.
Llega a resultar tan emotiva y sentimental como si habláramos de personas “”reales””. Un acierto en toda regla para Disney, que con este título recupera de un plumazo el buen hacer de otros tiempos, soberbia banda sonora de Newman incluida.