Película de carreteras narrada con muchísima ternura y amor por sus personajes. Una historia cargada de vitalidad.
El mecanicismo es absoluto, pésima fotografía y coreografía de paisajes y acciones; los elementos no estan integrados en un conjunto al servicio de la fabulación emocional y la construcción metafórica que le es propia a la fantasía épica.
En un contexto de cine de ciencia-ficción (en las antípodas de Emmerich) el director indio lo reduce todo a una profecía: nuestra falta de comunicación nos condena al final de los tiempos.
Lo que me fascinó de la película es el tratamiento que se hace de la ingenuidad como arma invencible.
Comedia menor, graciosa en su simpleza y distraída en su previsibilidad, pero que puede quedar relegada tranquilamente a un visionado en el sofá de casa.
El increíble Hulk hace honor a su título, siendo más una adaptación de aquella serie televisiva que del comic predecesor, quizás lo que más la diferencia con la película de Ang Lee.
La cinta está rodada en un espléndido blanco y negro que solo puede ser obra de un maestro, y uno tiene la sensación en casi todo momento de estar viendo algo verdaderamente mítico.
Podemos resumir su visionado como un episodio hinchadísimo de la serie. Es un conjunto vacío como película pero repleto de escaparates, desfiles, vestidos, zapatos, publicidad, desdichas amorosas y topicazos del género Made in USA.
Una buena película de terror, bastante disparatada, pero que, con el correr de los minutos, termina volviéndose más violenta que graciosa.
Seis palabras: Tomadura de pelo, perdida de tiempo.
La idea podría ser buena, pero fallan muchas cosas y encima se cae en el adictronamiento explícito barato. Ya sabemos que al cine va mucho borrego, pero la audiencia no es, ni mucho menos, tonta.
Desparrame onírico, sublime en lo plástico; otro asunto a discutir, y por el que se discute siempre en esta cinta, es su pertinencia moral, su exceso entre lo bizarro y lo delincuente…
Una sencilla historia, narrada con exquisitez, y con un elenco que está a la altura de las circunstancias.
Election 2 es una película más tranquila y con menos escenas de acción, con algunas escenas interesantes, que lejos están de aquellas secuencias que proliferaban en la anterior, secuencias que muestran lo mejor de To.
Lo más interesante resulta la estructura documental que adopta desde el inicio, y que luego actúa como una segunda línea desde la cual se narra.
El humor, de lo puramente negro a lo netamente escatológico, se integra naturalmente en esta historia por demás absurda, y las escenas con ovejas destripando gente, terminan causando más risa que miedo.
Pequeña broma de un director autoproclamado “cool”, que navega entre el homenaje tácito, y los inoportunos e insistentes guiños a su filmografía.
Un arca que navega entre el estándar de comedia familiar y las múltiples licencias narrativas que parece aportarle la trama, para terminar hundiéndose cual Titanic, en las tenebrosas aguas de la estupidez.
Un film cálido, emotivo, y por sobre todo, dueño de toda la nobleza que su director ha sabido desplegar en tres películas, aparentemente tan sencillas como el resto del cine animado, con intenciones y resultados que todo ese cine puede envidiar.
Una película que es mucho más que un thriller excepcional. Es, por sobre todas las cosas, una gran película, con un guión y una realización impecables.