Una comedia que, con su sencillez, su humor coral, y su irreverencia, homenajea a la comedia clásica norteamericana.
En esta ocasión se ha mejorado para demostrar que en el mundo de la animación también hay espacio para los aires europeos.
A medida que transcurre la historia nos adentramos en un relato más propio de la Universal de los años treinta que de la Fox, es decir de ambiente expresionista con tintes románticos y góticos.
Un buen entretenimiento que encima tiene algo de alma, depara buenos momentos cómicos cumpliendo a la perfección con su objetivo que no es otro que una ligera comedia sin más ínfulas que las de entretener.
Otra excelente historia de violencia, otra muestra que los relatos de mafiosos aún pueden ser originales y fascinantes, si se tiene un particular cuidado por los personajes y por lo que se quiere contar, más allá de la historia en sí.
El “film noir” aquí es una suerte de corset que aprieta más que sostiene a la historia, volviéndola presa de su propio estilo.
Desde sus principios mitológicos, su belleza visual, su preciosa música y su honesta construcción de personajes, es un valioso exponente del género.
Un producto irreflexivo, alegremente pirotécnico, que avanza a los tiros y a los saltos.
El límite que les impone la adaptación de una película previa, es algo difícil de sortear para los Farrelly, quedando a medio camino entre una comedia romántica liviana, y una comedia grotesca, con todos los ingredientes que solo ellos saben manejar
Hay una ruptura mediada la cinta que nos hace pensar si no hubiera sido mejor haber hecho dos filmes. Aún así, es uno de los mejores largometrajes de aventuras realizado en la época dorada de Hollywood.
Bajo una primera capa de pretendidos aires esnobistas y pseudointelectuales, Suburban girl no es más que una comedia romántica bastante poco afortunada.
Cine pasatista tonto, liberal, y gracioso.
Como la ingeniosa película francesa El tren de la vida, y la reciente El libro negro, Sin destino consigue ser original, al aportar una visión humana, verídica y naturalmente contradictoria de los sucesos históricos.
Versión lavada, pasteurizada y edulcorada de una historia que, evidentemente, daba para mucho más.
Pura pirotecnia, una dirección efectiva en las secuencias de acción, por momentos algo confusa, y presa de la propia carrera del director en el campo de los videos musicales.
Patinazo de Shyamalan, que coge una idea interesante y la transforma en un bodriete prescindible y de escasa plausibilidad. Sin duda, la peor entrega del director indio.
Un film bello y sencillo, consecuentemente meloso, con escenas que emulan el cine romántico clásico.
Un buen guión y un relato clásico que acierta al apegarse al personaje y la historia, sin necesidad de cubrirse bajo el ala de un género en particular.
Paso de ti es la esencia de la mejor comedia para niñas adolescentes de los ochenta… reinterpretada para nosotros (o “”ellos””).
Efectismo barato y falta de coherencia estética.