Uno de esos bodrios que hacen de sus carencias virtudes aunque cinematográficamente sea un bluf, resulta un entretenimiento entrañable en su juego.
El sentido de la maravilla y la fuerza de las imágenes mantiene de sobras el interés en el espectador y hacen de ésta una experiencia disfrutable, siempre y cuando usted se deje llevar por la magia e inocencia que desprende esta epopeya fantástica.
“”Belle Starr”” no está nada mal, sino que sabe a poco por culpa de un guión más bien sosito que no supo extraer la verdadera personalidad del personaje protagonista, no olvidemos real, y que está considerada como uno de los iconos del far west.
Gracias a Tourneur la cinta se sitúa a gran altura y contradice a los que opinan que lo único que hace grandes a las películas son las historias que se cuentan en ellas.
Un film cautivante, con cierta pesadez narrativa en la primera mitad de la película, un muy buen logrado suspenso en la segunda mitad, y un final sorprendentemente oscuro y dramático.
Waters ha utilizado su cine para ensalzar la figura del excluido, y esta versión hace hincapié en estas figuras, generando un producto entretenido y reflexivo a la vez.
Una película mucho más rica e interesante que la primera. Bekmambetov ha entendido que el derroche visual puede entorpecer la narración, y aquí ese factor se encuentra en el nivel adecuado, equilibrado entre la historia y el espectáculo.
Comedia, drama, suspenso, thriller político, todo ello rodeando a un personaje fascinante e inabarcable, con un sólido elenco y un estupendo Richard Gere, en uno de sus mejores papeles.
Barzman logra infundirles plena humanidad a cuatro personajes singulares y complejísimos, y consigue narrar una historia que va mucho más allá del pasado puntual de sus personajes, y del amor latente entre Melanie y Christopher.
Se trata de una cinta amena y simpática, que tiene buenos momentos, sobre todo a cargo de Steve Martin y Rachel Ward, aquí guapísima y chistosa, con números que hacen reír, como cada vez que le saca una bala del brazo con la boca.
“”Terrible”” film, salido de un estupendo guión a cargo de Kelly Masterson, que cuando lo escribió supongo que tendría algún trauma familiar o así.
En esta nueva entrega, el resultado se acerca mucho más al concepto que tengo del conflicto Banner/Hulk que en la película de Ang Lee.
A pesar de entretenernos y mantenernos a la expectativa a lo largo de sus más de cien minutos, Anamorph finalmente se descubre como un bello envoltorio carente de verdadero contenido.
Un filme que empieza con enorme fuerza e intriga para en su segunda mitad pasar a la acción pura y dura, sin resentirse en el resultado que aunque con altibajos resulta entretenido y en ocasiones deslumbrante.
Divertida pero algo modesta se vio poco después superada en gracia y estilo por Bianco, Rosso e Verdone.
La leyenda del dj… funciona sin necesidad del recurso documental que presenta la historia.
Hace falta un poco más para que el espectador se crea lo que sucede, y mucho más para sensibilizarlo, principalmente, menos frialdad y más originalidad.
La dirección de Mandoki le imprime la fuerza necesaria a este drama, con una acertada puesta en escena, efectos especiales que colaboran con el clima trágico que se describe, y escenas memorables.
Un producto que logra salir airoso de la tradicional comedia machista y homofóbica que plantea al inicio, y se convierte en un muy buen vehículo para el lucimiento de dos talentosísimos comediantes.
Un marco que muestra más la clara intención de homenaje, desde la cual se ha planteado el rescate de esta franquicia. La jungla 4.0 es todo lo entretenida, espectacular y absurda que debe ser, y ya.