Afectada y algo pretenciosa historia de conexión entre realidad y ficción, relato de elegante factura que muestra un frío catálogo de emociones, todas en torno a un mismo sentimiento de soledad, frustración, desencanto vital.
El mayor atractivo del largometraje descansa en las idas y venidas de Alberto Sordi. Su vida transcurre entre las tentaciones -poco honestas- de prosperar, y sus arranques heroicos, que terminan por estropearlo todo.
Ella es el partido es una recuperación de la clásica comedia que reboza unas guerras dialécticas de una verborrea que hacía tiempo que no se disfrutaba, en ocasiones parecían la recuperación de aquellos inolvidables duelos ingeniosos ofrecidos por Sp
Producto efectista y efectivo, de sensaciones fáciles y pseudofilosofía moral, que no aporta absolutamente nada al espectador aparte de una hora y media de entretenimiento instantáneo enmascarado bajo una pátina de sensacionalismo y apararatosidad.
Puntilloso y larguísimo alegato que cuestiona los límites de lo legal y plantea los dilemas morales que impregnan las decisiones. Parábola sobre el derrumbe de un sistema de valores, de toda una cultura invadida por el voraz capitalismo.
Recoge el terror clásico de Los pájaros y La noche de los muertos vivientes, en una película de ritmo trepidante cuya crudeza radica en su simplicidad, donde el terror tan sólo es una primera capa que recubre una seria advertencia a nuestra sociedad.
Pese a estar dirigida por uno que hace años que ha olvidado como acabar una película sin destrozarla y guionizada por otro que tan endiosado que no ve las tonterías que escribe, el regreso de Indy a la gran pantalla es de lo mejor de la cartelera.
Soberbia de principio a fin es sin duda alguna una pequeña obra maestra a la que el tiempo le otorga a cada día más valor. Un clásico en toda regla.
Una película de animación llena de fantasía y aventuras que no defrauda en cuanto a calidad y belleza de sus imágenes, pero que su larga duración y su tono a veces demasiado infantil provoca un cierto desencanto en el resultado final.
Es dificil afirmar aquello de que sugerir dentro del genero de terror es mucho mas eficaz que ser explicito, si relamente es así, esta peli sería la excepción que confirma la regla.
No sorprende en nada y su extrema nobleza, la hace una película fastidiosamente predecible y aburrida.
El que diga que la peli ha traicionado a la saga por el uso de efectos digitales, no ha entendido bien Indiana Jones, la peli es genial, brillante y llena de momentos Spilbergianos.
Es el compendio de un discurso nostálgico sobre el cine que está desapareciendo, la ilusión perdida del espectador y la arrasadora modernidad que simplifica todo hasta perder el punto de partida: el cine.
Con una poco convincente mezcla de 3D y plastilina, se nos introduce en una pueril y mil veces vista historia repleta de inconsistencias pero de buenos gags, lo único trabajado en esta película.
La cinta funciona pese a su excesivo metraje y es una grata sorpresa que renueva y actualiza los cimientos del cine terror más clásico y de serie B, huyendo tanto efectismos como de trucos facilones.
Una película notable tanto en el apartado técnico como en el interpretativo, pero que lamentablemente se ve desvirtuada por la evidencia de una apuesta excesivamente elegíaca y trascendental.
Es lo que se espera de una película con un título así. Un film de aventuras que respeta al espectador, trata con cariño a los personajes y presenta unas grandísimas escenas de acción, a pesar de un guión menos logrado de lo esperado.
Aunque tiene el dudoso honor de ser la primera película animada calificada “X”, la cinta es un quiero y no puedo que no le hace sombra al comic del que proviene.
Una historia de la vida real, envolvemente y atractiva muy bien llevada a la pantalla gigante, basada en el asesino del restaurante Pozetto en Bogotá, Colombia.
Garantía de calidad: Darabont-King. A ver, más parejas: Jack Lemmon, Walter Matthau; Fred Astaire, Ginger Rogers; Berlanga, Azcona: Pues eso.