Atroz revisión de viejos clichés del cine de terror, narrativa, dramática y visualmente pobre. Una película digna de proyecto fin de carrera con ninguno de los atributos del fascinante universo creativo de Shyamalan. Un horror.
Es otra de las grandes obras de Hitchcock, de esas películas que apetece ver un fin de semana por la noche para desintoxicarse del panorama cinematográfico actual y recibir una lección magistral de cine.
Interesante (y preocupante) mensaje de Shyamalan.
Es como si Johnny Knoxville y todo su equipo de “”Jackass”” intentara escribir un guión de comedia para realizar un documental.
An American Crime, en su intento por contar de la forma más auténtica y cruda posible unos hechos de por sí espantosos, pierde su alma, y se queda en un film correcto, pero plano emocionalmente
The Happening no pasará a la historia como una gran obra, pero es una buena película que será vapuleada por la crítica y ninguneada por los más eruditos, siendo sólo apta para fans del director y cinéfilos de mente abierta.
Potente relato que abraza los códigos del género fantástico para trazar un descorazonador, trágico, nihilista retrato del ser humano ante sus propios miedos. Un espejo de la miseria moral que aflora en comunidad, un lujo de adaptación.
No es una mala película, pero si que el resultado final desmerece por culpa de algunos chirriantes detalles que no convencen.
Shyamalan con esta película ha pasado de ser el nuevo Alfred Hitchcock, a ser el nuevo… Juzguen ustedes mismos…
Pero…¿Qué es esto?
A pesar de tener algún bache narrativo sobre todo en la conclusión de la historia, disfruté bastante de esta sátira cruel con ánimo provocador y cuidado estilismo visual.
Es un film que puede herir la sensibilidad no ya por la crudeza de sus imágenes, sino por la espeluznante situación… y por descubrir que fue algo real.
Cazador blanco, corazón negro supuso el que probablemente haya sido el mayor reto como actor para Eastwood,
Abre las peculiares puertas de los pensamientos de un protagonista que, curiosamente, parece sufrir por la ausencia de sufrimiento, en una ingeniosa ironía hacia la insesibilidad y frivolidad que transmite la sociedad aburguesada a la que pertenece.
No sólo articula un discurso. También nos ofrece un paciente ejercicio de buen hacer en las escenas de terror, las cuales se coreografían con un sentido del ritmo inteligente, dosificado, como un veneno que vemos cómo va inoculándose en los personaje
Transmite de manera maravillosa la conexión, la intimidad y la intensidad de la relación entre Otto y Ana y hace que el espectador se involucre hasta el fondo.
Tiene algo que la distingue, aunque sea levemente, y son sus diálogos, a veces con gran profundidad y con posos de poesía, que la hacen extraña e interesante, aunque la mediocridad siga imperando.
Quedando en definitiva un trabajo espeso que navega entre el Thriller, el terror, la intriga y la denuncia ecológica sin posicionarse de nuevo en algo concreto. Sin ser un mal filme no pasa del aprobado con momentos brillantes y otros desfasados.
Esta no es una historia más sobre casinos, con un guión poderoso y un mensaje moral distinto a lo ocurrido en la vida real, nos cuenta la historia de los “ultra genios” del MIT.
Comedia ligera sin más, levemente crítica en su visión del hombre medio norteamericano pero sin pretender ahondar, en una película que transcurre con inusitada rapidez y nos concede un rato entretenido, que al fin era lo que buscábamos.