Esta peli es al septimo arte lo que un pedo a la Traviata.
Lamentable remake de la obra maestra de Romero.
Interesante mosaico de historias que construyen una suerte de radiografía moral, social y política del Egipto de nuestra era. Acartonada y melodramática por momentos, pero nunca deja de transmitir el espíritu crítico que late en sus largo metraje.
Una película deshumanizada por la enfermedad de la lógica, bien fotografiada, con una realización sin marca ni gancho.
No sólo The Mist es la mejor película de horror de los ultimos 10 años, si no que se une al club de las pocas cintas que han sabido llevar el universo Lovecraft al cine de forma memorable sin ser una adaptación confesa de ninguno de sus relatos.
La peli no tiene ni una sola fisura en su guión, con una dirección muy digna, una ambientación genial, unos actores que son actorazos y una historia que a medida que avanza la trama engancha más y más.
Se agradece una segunda parte aventurera llena de bonitos paisajes, donde incluso el personaje principal es por una vez un hombre bien definido, no un trozo de carne como en otros filmes del estilo.
Pese a sus defectos, es un espectáculo muy entretenido con el que es imposible no pasar dos horas realmente divertidas.
Pasable película, con pinzas (pinzas muy muy gordas), para ver cuando no hagan nada por la tele, a pesar de que seguramente tengan algo mejor que hacer.
Tronchante e inteligente comedia cargada de ingenio que no deberías dejar pasar.
Excesivamente protocolaria y carente de alma. Michael Pitt se encuentra a años luz de la depravada y perturbadora interpretación de Arno Frisch, algo de lo que la película se resiente enormemente.
Imposible tomársela en serio.
Autopsia de Dempsey.
Una de las comedias nacionales más divertidas del año.
Animo a los lectores a seguir a Godard en esta radiografía de Anna Karina; en esta obra maestra que se transforma por momentos en documental, en comedia y en drama.
Uno de los atractivos de esta cinta es observar la transición entre el cine mudo, representado por Gosta Ekman, y el sonoro, más acorde con la interpretación de Ingrid Bergman.
La niebla, de Frank Darabont, H.P. Lovecraft y de un tal Stephen King.
La discreta flema británica tiene todavía pequeños artefactos de puro entretenimiento como éste, pero no busque el amable lector gozadas a lo Monty Phyton ni obras maestras absolutas al modo en que Blake Edwards hubiese firmado…
A pesar de fracasar como documental “serio” la idea es lo que verdaderamente importa de Viva Zapatero!
Otro trozo del picante pastel…