Canadian Beauty
Ya era hora que se acabara la retahíla de producciones nacionales que solo interesan a los directores que las han hecho. Este es el cine que queremos (y necesitamos).
Lo único bueno de este film -si es que tiene algo- es su completa honestidad: no busca más de lo que promete, es decir, chicos con afán de superación, macizas en bikini, guantás a punta pala y espectaculares peleas.
Producto tan olvidable como chapucero; los chistes son anticuados y no tienen gracia, y las secuencias de acción no son tan espectaculares como cabía de esperar.
Corbacho se ha querido igualar a un director de cine convencional, y lo único que ha conseguido es ser más convencional que nadie.
La película está correctamente rodada, pero quizás este director esté aún demasiado “”verde”” -nunca mejor dicho, por aquello de las plantitas de marras…- a la hora de dirigir a actores.
El director de “”Smoke”” y “”Blue in the face”” ha hecho una regresión sobre la dramaturgia del cine, olvidando todo lo superfluo y, simplificando hasta el extremo y destilando con mucho mimo esta maravilla que es capaz de emocionar de principio a fin.
Rebobine, por favor es una cinta que se puede disfrutar con cierta dosis de ingenuidad y poca exigencia. Clerks 3.
Fuera de carta es muy decepcionante, en su resultado general, porque para ver esto, no hace falta ir al cine. Basta con poner la televisión. Y no precisamente en “”prime time””.
Desgarrador, como todos los filmes sobre este sórdido tema, la película no es que sea un prodigio, pero consigue enganchar de principio a fin, y ya se ha ganado el Oscar a la mejor película de habla no inglesa 2008.
Parece que el director se haya quedado flipado con esa ultraviolencia, y la muestre a pecho abierto. Lo dicho, un filisteo de mucho cuidado.
Ya era hora que una película encajada en la comedia romántica se desligara de lo “”políticamente correcto”” y que desde el ámbito del cine independiente, triunfara. Se lo merece.
Con momentos lúcidos, y otros más tópicos, el gran problema de este film es que parece ya lo habíamos visto antes.
A la postre podemos calificar el cómputo final de esta cinta voluntariosa, pero fallida. ¿Vampiros que muerden sin colmillos? ¿De qué y de cuando?
Nada es nuevo en este sentido y todo está ya muy visto, pero Marchent logra un producto honesto y entretenido, sacando incluso lo mejor de un actor sin carisma como Mark Damon.
Quintaesencia del cine. Pozos de ambición”” es una verdadera maravilla, imprescincible desde ya.
Creo que si Eisenstein o Kuleshov levantaran la cabeza se quedarían alucinados con Speed Racer mucho más que con ninguna otra película reciente.
El film tiene un primer acto interesante, incluso arrebatador, pero el nudo del film resulta bastante tedioso, y su desenlace algo decepcionante.
Divertidísima. Su mayor mérito reside en el empeño en retratar con la misma fidelidad tanto el contexo histórico como los excesos de las grandes figuras de la música, renunciando a la mera parodia.
Una película para pasar el rato, olvidarse del mundo exterior durante dos (exageradas) horas y disfrutar de una interpretación (o caracterización) por parte del siempre estupendo Robert Downey Jr. verdaderamente prodigiosa.