Manuale D’Amore fue toda una revelación para la nueva comedia romántica en Italia.
Aberrante, lenta, aburrida y de una factura muy irregular. Lo mejor son sus escasos 85 minutos de duración y su estética de cara al final de la cinta. Los actores justitos, cumplen con su papel pero sin sobresalir. Huir de ella.
Todos Estamos Invitados es una película cuya mayor virtud es mostrar con gran realismo el sufrimiento y el horror de las personas amenazadas por la banda terrorista ETA, pero sin embargo no logra llegar al corazón del espectador con la fuerza que se
Retrato interesante no sólo para los asiduos seguidores de Strummer sino para quienes quieran ver el buen hacer de un director como Temple, experto ya en la reconstrucción cinematográfica de la vida más personal de grandes personajes.
La película hace un repaso por las miserias, trucos, engaños, vicios y demás virtudes del mundo de la comunicación y su materia prima.
¿Has visto alguna vez un guión que no tiene ni pies, cabeza ni lógica y que está tan mal escrito que debería haber acabado en el minuto 20?
Si quieres pasar una tarde chorra, bájatela y la ves pero no vale la pena pagar por ver este mongolismo de film.
El espectador sigue con mucha atención la historia, quedándole al final un muy buen sabor de boca, dado el humanismo, que no pacifismo, que desprende la película en su mensaje final.
Aún siendo una comedia deliciosa, el mérito de “”Pan, Amor y Fantasía”” es la habilidad de Comencini para desarrollar aspectos realistas que sitúan la trama en su contexto histórico correcto: el de la posguerra y la miseria.
La estructura de la película se corresponde con la de un musical aunque no lo sea. El filme contiene ese interesante montaje paralelo donde realidad y ficción se confunden en la mente de Billy.
Siguiendo la racha de nostalgia ochentera, estamos en 1988, y ante la enésima película de agentes de la ley y narcotraficantes, a parte de su magnífico reparto, cuenta con otra virtud: es una buena película.
En ocasiones me preguntaba si tanto enfocar muebles en sitio de a los intérpretes no resultaba ser una campaña camuflada de Ikea.
Es vistosa, sobre todo si se ve en la gran pantalla, pero no tiene ambición y de conforma con ser un producto entretenido pero olvidable…cuando el argumento se prestaba a mucho más. Lástima.
Seraphim Falls, es un western, muy entretenido y logrado en su primera parte y que se vuelve pretencioso en su final, que te deja un sabor de boca amargo. Pese a ello, se merece un visionado tanto por su ritmo como por sus protagonistas.
El film está lleno de todos los tópicos posibles del melodrama de terror, no sorprende absolutamente en nada y la historia no aporta nada. Horror.
Tópico tras tópico construyen una película de acción pura y dura que en ningún momento deja de reírse de sus compañeras de género, cayendo, en repetidas ocasiones, en la caricatura.
El Bodrio-Film cuenta la historia de un chico que se debate entre la vida y la muerte por culpa de las locuras y excesos de una adolescente compañera de instituto, ante la cual se aparece en forma de espiritu para indicarle el modo de salvarle.
Película entretenida, aunque su metraje se antoja demasiado largo y su historia demasiado obvia; el pretendido empaque de sus personajes se convierte más en un lastre que en una virtud.
El hijo pródigo.
Sean Ellis construye bajo los estándares de la comedia romántica una deliciosa mezcla de belleza plástica y lírica, drama adolescente y humor zafio. Una verdadera sorpresa.